Ya no se respeta ni la Navidad… Donde vamos a llegar. En fin, pasadlo muy bien, bebed lo aconsejable y sed todo lo malo que podáis.
Besos de Tormento & Chiqui.
Ya no se respeta ni la Navidad… Donde vamos a llegar. En fin, pasadlo muy bien, bebed lo aconsejable y sed todo lo malo que podáis.
Besos de Tormento & Chiqui.
Algo más de diez minutos de cómo se fraguó, se enfocó, se valoró y se publicó los papeles secretos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, el famoso affaire Wikileaks, (whiskydyc para los amigos).
Es autobombo, sí, pero es que esto no pasa todo los días..
Revista brasileña Época. 8 de junio de 2009.
El vuelo de Air France 477 cubría la ruta entre Río de Janeiro y París. El 1 de junio de 2009, el avión desapareció sobre el océano Atlántico con 216 pasajeros a bordo. La portada de esta edición especial de Época es una muestra de como decirlo todo, sin decir nada.
Portadas de diarios y revistas de papel que por su trascendencia informativa o visual merecen ser recordados.
Vía | Paper Papers
Selección personal de artículos, anotaciones y comentarios sobre el mundo de la prensa y la comunicación encontrados en la red que aunque no sean necesariamente actuales, sí son de actualidad.
Mejor estar en lo cierto que llegar los primeros. Editorial Guidelines de la BBC
Vía | El País
El ignoto mundo de las audiencias televisivas, por primera vez al descubierto. En este corto, Alejandro Pérez Blanco ha descubierto una persona que tiene… ¡un audímetro en su casa! Además, el muy osado, cuenta como funciona.
Un documento único.
Con la llegada del fútbol televisado casi a diario y a casi a todas las cadenas (sólo falta que la Copa Municipal de Navahondilla la televise la cadena de Federico Jiménez Losantos), la proliferación de comentaristas con ínfulas, entrenadores en paro y ex-jugadores que quieren ser entrenadores se multiplica exponencialmente.
Lo de los comentaristas ya lo tengo descontado. Aunque Robinson y Martínez pequen (ojo, a mi juicio) de ser un poco culés, son los mejores con diferencia. Los demás, cada uno con su estilo tienen un común denominador todo ellos. Son demasiados histriónicos y solo sirven para alimentar la guerra entre la COPE y la SER y obligarnos a tener que elegir que emisora sintonizamos para no aguantarlos.
Y luego están los que no son profesionales del micrófono. Sus comentarios, en vez de ser instructivos y compartir un poco de la sabiduría que se les supone, están lleno de lugares comunes y frases hechas. Fundamentalmente, se dividen en dos: los ex-entrenadores, lógicamente en paro, que nunca hablan claro y son puñeteramente ambigüos (“se están dejando la piel pero tienen mala suerte”), usan el condicional (“si el arbitro hubiera pitado penalti…”), e intentan no herir a nadie, que nunca se sabe cuando pueden destituir a un compañero de profesión para ponerle a él.
Por último, los ex-jugadores. Salvo contadas y notables excepciones, Dios les concedió unas piernas estupendas para dar patadas a un balón pero todo lo que le dio de más en las extremidades inferiores, se lo quitó a la hora de hablar en público, micrófono mediante.
Creo que hubo un tiempo en el que Canal+ ofrecía la posibilidad de ver el partido escuchando tan solo el sonido ambiente del estadio. Sería una buena medida para ambas partes. Por un lado, la cadena se ahorraría un montón de costes (desplazamiento de los comentaristas, dietas, salarios…) y el espectador podría disfrutar de su espectáculo deportivo favorito sin tener que soportar a unos comentaristas haciendo constante autopromoción de la cadena y a unos invitados que además de tratar a los telespectadores como tontos también se creen que son ciegos.
Selección personal de artículos, anotaciones y comentarios sobre el mundo de la prensa y la comunicación encontrados en la red que aunque no sean necesariamente actuales, sí son de actualidad.

Diario argentino Perfil. Una página de la edición impresa del domingo 22 de agosto de 2010. El autor de esta información, el ínclito Leandro Dario, todo un dechado de prudencia, responsabilidad y sensibilidad, le cuenta a los argentinos lo que los chilenos no quieren darse cuenta. Por si fuera poco, además de dar por muertos a 33 personas, también se atreve a lanzar veladas sospechas sobre turbias componendas y desavenencias entre sus vecinos chilenos.
Para quien le interese leerlo, éste es el enlace a esa información en la web.
Un ejemplo de mal periodismo que se debería estudiar en la facultad.