¡Hola a todos! Cómo habréis notado, y si no ya os lo digo yo, llevo mucho, mucho tiempo sin escribir en esta humilde bitácora. Mis queridos amigos Rosa y Moeh junto a mi inseparable Tormento se han encargado de mantenerla con vida todo este tiempo que yo no he estado.
La razón: la vida, que es más sabia de lo que parece a simple vista, me ha dado un toque, porque ni se puede considerar colleja y me ha mandado una señal en forma de ictus (lo que viene siendo un infarto cerebral de toda la vida), pero muy, muy leve. De esos que sólo te queda dar gracias al que esté por arriba y que te permiten volver a ser la persona que eras en muy poco tiempo echándole un poco de constancia y ganas de seguir adelante.
El caso es que tras un tiempo (poco) en el hospital y haciendo todavía mucha rehabilitación ya estoy de nuevo de vuelta y con ganas de vivir la vida que es lo que importa. Aunque ahora escriba en esta bitácora con dos dedos ya lo haré más rápido en el futuro. Lo importante es empezar
Por último, y si me permitís un consejo de alguien que le ha visto las orejas al lobo muy, muy de cerca: salid, respirad, follad todo lo que podáis (si podéis), tomaros todas las cañas offline que podáis con los amigos, disfrutar de la vida y en definitiva haced feliz y preocuparos por la persona que os acompaña en el camino que es lo verdaderamente importante. Lo demás es simplemente dinero y supervivencia.
No sabéis cuanto me alegra poder estar aquí de nuevo con vosotros. Miles de abrazos y besos para todos y bienhallados, amigos…
Publicado por Tormento el 7 de Junio de 2009 | Comentarios (4)
No sé por qué me quejó si al final reincido: por culpa de las prisas me he metido en un odiado cine de centro comercial.
A la izquierda me ha tocado un cretino en familia que se ha pasado toda la proyección mirándome de soslayo mientras hacía ruido con el plástico de la pajita. A la derecha se me ha sentado un treintañero de esos que no han salido ni saldrán de casa de sus padres, ignoran lo que es un colutorio y tienen un amigo que liga tan poco como él (por razones obvias). Cada vez que bostezaba me llegaba una vahada nauseabunda de su muela del juicio carcomida que… ¡Puag!
Todo esto gracias a una taquillera tontalculo que nos ha sentado espachurrados a los 20 que éramos en la misma fila, mientras el resto del cine estaba vacío. Habría saltado como en el Rocio a la fila de delante si no hubiese llevado 200 bolsas de comida (motivo por el que me encontraba en el odiado centro comercial).
A lo que íbamos: Terminator Salvation cuenta con los títulos de crédito más feos de los últimos tiempos, y con uno de los mayores macizos de la próxima década, Sam Worthington, ex obrero de la construcción australiano y Marcus en la ficción, el terminator con corazón. Ojito con este mozo que, si no nos lo desgracian, va a dar mucho que hablar. Y no por su capacidad de declinar fuck como el siempre intenso e insultónChristian Bale, sino porque tiene una mirada como para ponerle un piso.
Sam se come con patatas a Bale y resulta lo único reseñable de una película de cacharritos. Así que, en contra de lo previsto, chicos no vayáis; chicas, no os la perdáis.
Publicado por Tormento el 5 de Junio de 2009 | Comentarios (1)
Vengo de una chorrada asamblearia de la que es mi alma mater, la Complu, tan vieja y cutre como la dejé ya hace una pila de años, en perfecto estado para ser el plató vivo del Cuéntame. Siempre que miro a mi pasado como estudiante, echo de menos mis años de colegio en donde se esperaba de nosotras (éramos sólo chicas de falda tableada) no sólo que fuéramos seres útiles para la sociedad, sino personas con sentido crítico, y, a poder ser, sentido del humor. Creo que en lo de la utilidad social conmigo pincharon en hueso.
Me pongo melancólica (vaya semanita que os estoy dando) y me viene a la cabeza todo el tiempo que he tirado por la borda memomorizando las Catilinarias, mientras que en Francia o Reino Unido saben que la discusión no es liarse a hostias, sino debatir y razonar. ¡Igualito que aquí que en cuanto le llevas la contraria a alguien te suelta una galleta que te viste de torero!
Entre les murs es una película que engancha con nada y que sorprende a pesar de lo previsible. Incluso en una clase de instituto de banlieueteóricamente conflictiva se respira más ilustración que en cualquier instituto español. Este tema lo cogen de nuevo los americanos y nos hacen “Sister Act 5, el retorno de la toca”. Pero Cantet, con esa manía tan francesa de intelectualizarlo todo, en lugar de un tostón (a lo que los franceses son, por otro lado, muy dados) hace una pequeña maravilla que te enamora sin saber muy bien por qué.
Tengo que hacer una advertencia un tanto pedorra: esta película no debe de tener ni la mitad de encanto doblada y aquellos de vosotros que habléis bien francés (y no dependáis de los subtítulos) la podréis saborear mejor. A servidora no le hicieron falta (los subtítulos, me refiero) que de pequeña me llamaban Le Petit Larousse (y cosas peores que no me da la gana de repetir). Y así me iba en el colegio, que no me “ajuntaba” nadie.
Publicado por Tormento el 4 de Junio de 2009 | Comentarios (1)
Estos calores prematuros me pillan sin el rollo de esparadrapo veraniego (color “canne“) con el que me voy vendando las rozaduras de los zapatos hasta la altura de la canilla. Consecuencia: vengo cojeando y dando saltitos como Chiquito de la Calzada hasta la redacción, con resultado de cadera desencajada y pies de troll.
En estas condiciones, en que te vuelves sueco y te descalzas donde te pille, el jefe me viene con que no hay manera conmigo, que mucho prometer una semana de críticas de cine pero que no hay ninguna preparada, y que, al final, las acabo haciendo de mala manera, deprisa y corriendo, y contando tontadas de mi infancia y tal.
Me dan ganas de ponerle los pies que parecen un ecce homo en lo alto del teclado y explicarle que con dolor de pies no hay manera de concentrarse. Pero no lo hago porque yo, como la Pantoja, soy una profesional.
Good tendría que haber sido una estupenda película … tendría. La idea de un intelectual -pusilánime como casi todos los intelectuales- convertido en oficial honorario de las SS e ideólogo de la eugenesia practicada por el régimen nazi - que ya aparecía sutilmente referida en la magnífica Amen- tiene potencia suficiente como para, con poco esfuerzo, aguantar un metraje de hora y media. En su lugar Vicente Amorim, el director, se pierde en los detalles y deja de construir el personaje y su circunstancia. Por no hablar sobre su uso del espacio tiempo. Habría que pedir un carné para usar el flash back y enseñar a la gente a poner marcas temporales para que los sufridos espectadores sepan donde están.
Os dejo que me voy a meter los pies debajo del grifo del lavabo.
Publicado por Tormento el 3 de Junio de 2009 | Comentarios (2)
Todos los críticos de cine serios cuentan cómo se hicieron de la causa a base de sesiones dobles y bolsas de pipas. Una, que está en una posición de edad, llamémosle, intermedia, es de la generación del cine clásico en la tele a base de pan con Nocilla. Pero no sólo había buen cine, funerales de estado y música sacra. Había series espectaculares y mi favorita era Espacio 1999, una frikada vista desde ahora pero que en los años 70 era de un futurismo espectacular.
Cuando más enganchada estaba, los directivos del Ente decidieron quitarla. Tal fue mi indignación que tomé papel y pluma (mi abuelo era muy suyo y me obligaba) y me escribí una furibunda carta de protesta por tan irresponsable decisión, pidiendo no sólo una disculpa sino su reposición inmediata en la parrilla. Mi abuelo me pagó el sello y me senté a esperar.
Al cabo de dos semanas recibí una carta de RTVE ¡Qué emoción! La abrí y, para mi estupor, dentro había una foto autografiada de Torrebruno vestido de Sherlock Holmes como toda respuesta a mi queja. Aún me dura no sólo el cabreo si no el absoluto convencimiento de que las quejas, en este país de chichinabo, no valen para nada.
Larga introducción, sin duda, para deciros que
a) A mí de Stark Trek sólo me gustaba (y me sigue gustando) el teletransporte. Siempre pensé que al capitán Kirk le tiraba de sisa la taleguilla.
b) No me acuerdo un cuerno de los detalles de la serie, que me habrían venido muy bien para que le pillara mejor el punto a la película.
y c) ¡Me dormí durante la proyección! No una sino ¡tres veces! ¡Qué follón de Spocks, qué lío de espacio tiempo, y cuánta curvatura pa’arriba, curvatura pa bajo!.
Así que si os digo que este Stark Trek ni fu ni fa, pues me vais a perder el poco respeto que me tenéis y me vais a mandar a la escuela de críticos a donde Almodóvar ha mandado a Boyero.
Aunque, digo yo, si no me medico ni me meto nada, o iba sobrada de jet lag o muy buena la película no sería ¿a que no?
Publicado por Tormento el 2 de Junio de 2009 | Comentarios (5)
Iba a empezar el post de hoy hablando de las bondades del vuelo de Air France en el que vine desde Pekín y en donde, aparte de tratarme como Madame Sarkozy, tuve a mi disposición un entretenimiento a bordo de lujo asiático. Mientras que KLM tiene unos aviones del pleistoceno, un servicio de a bordo tirando a triste y una comida penosa, Air France tiene aviones nuevos, espacio para las piernas y champagne, de garrafón pero champagne al fin y al cabo.
Iba a hacerlo pero se me ha helado la sangre al ver la noticia del vuelo de esta compañía que venía de Río de Janeiro y que ha desaparecido de pronto de los radares sin dejar rastro. Para los “viajeros frecuentes” que tantos brincos hemos dado en el aire, ver que no funciona la regla de que los aviones, una vez despegados, no se caen sino que hay que tirarlos, nos deja tiritando. ¡Cuánto se queja uno en un viaje largo y cuántas veces te olvidas de que lo importante es llegar! No me quiero ni imaginar esos últimos segundos ¡Espantoso!
Así que desde esta perspectiva terrible, este tostoncillo de historia de amor para Paquis solteronas no pasa de ser un par horas aburridas. Dustin Hoffman sigue siendo Tootsie aunque sin el pelucón y la blusa de lazada (¿se le ha quedado un tic de pájaro carpintero o me lo parece a mi?); y a la siempre sólida Emma Thompson le ha caído un personaje de mierda, en la línea de machismo light que tanto reponemos. Parece bastante triste que una mujer con el físico de Thompson vea al enano Hoffman como su “last chance”. Personalmente, no le veo el romanticismo por ninguna parte.
Consejo: Nunca es tarde para salir huyendo de esta peli.
Publicado por Tormento el 1 de Junio de 2009 | Comentarios (3)
Tras años de contar subjetividades y chorreces en este bloguezuelo, me alegra que la estupenda defensora del lector de El País, al fin y sin quererlo haya encontrado mi sitio en el mundo.
Parece que, como Boyero, estoy en el sector de la “crítica de sensibilidad”. O lo que es lo mismo: que decimos lo que nos sale de lo alto de la peineta mismamente.
Boyero y una servidora, al parecer también, creamos un personaje, aunque a él le manden con los gastos pagados a torcer el morro a Cannes y a mi me vistan de japonesa y me toque hacer el café los lunes, miércoles y viernes. Y, lo que es definitiva demostración de la distancia que nos separa -a pesar de compartir la sensibilidad crítica-: que a él le cascaAlmodóvar por darle caña con el tostonazo de Los Abrazos Rotos. Esto, como comprenderéis, ya es definitivo.
Así que, como el jefe está en plan sabático, esta semana os vais a tragar las críticas de las pelis que he sufrido en silencio y que, aunque revenidas, aún están en cartelera. ¡A sufrir como los grandes!
Publicado por Rosa Jiménez Cano el 31 de Mayo de 2009 | Comentarios (1)
Este trabajo es un tobogán. Cuando subas no te alegres demasiado porque bajarás y cuando eso suceda no te deprimas porque volverás a subir. Lo más importante es que cuando asciendas la escalera saludes a todo el mundo, pues te los encontrarás al descender.
Publicado por Moeh Atitar el 28 de Mayo de 2009 | Comentarios (2)
Los conferenciantes están a la orden del día. Los auditorios pagan auténticas fortunas para ver en exclusiva a gurús de distintos temas que les vienen a contar soluciones que ni ellos mismos aplican. Muchos son sofistas en el sentido crítico que le daba Platón: enganchados a sus trampas dialécticas, power point mediante, se encargan de convencer al auditorio de su verdad.
La cuna del sofismo actual es EE UU. Al Gore es el paradigma, con hasta una película documental basada en sus conferencias. Aznar también lo intenta, habla en conferencias (con un inglés propio de cualquier college británico), y escribe un libro para decir: “yo sé cómo salir de la crisis”.
Steve Job durante el discurso de graduación del año 2005 de la universidad de Standford
Pero no todo el monte es orégano ni mala hierba. Si uno sabe inglés puede disfrutar de un innumerable elenco de conferenciantes que te hablan en tu casa (y sin pagar el ticket ni esperar a que te invite el ilustrísimo rector ) a través de vídeos colgados en la Red. TED.com es uno de los que más variedad ofrece (Michelle Obama, el propio Al Gore, Bill Gates, Singer, Negroponte…), con un programa de conferencias envidiado por cualquier universidad.
Por cierto, también las universidades se han subido al carro de tener un canal en youtube para ir subiendo las conferencias que acogen: Standford, Berkley, y unas cuantas más.
En España también hay universidades que se han apuntado a esta tendencia de llegar a todo el mundo por youtube. La Universidad de Navarar, por ejemplo, tiene su propio rincón en Youtube, pero sin muchas conferencias. Eso sí, un cura te da consejos para que aciertes en el noviazgo. Y es el mejor ejemplo del sofismo actual: alguien sin experiencia contrastada en el terreno te intenta convencer con la palabra.
Publicado por Tormento el 24 de Mayo de 2009 | Comentarios (2)
Resignaos ¡he vuelto! Tras un par de semanitas de disfrutar con gente seria en este blogosférico rinconcillo, se os ha acabado el chollo. Como os decía, he vuelto: de la China, de donde vienen las naranjas, las copias y los viruses; de mis líos personales (que no os pienso contar ¡so cotillas!); y a las salas de cine, a pesar de que no lo subvencionan como comprarse un coche.
Podría haber ido a ver algo más sesudo como Noche en el Museo 2, pero como la púrpura me tira, y aunque no era estreno, acabe en “engels an dimons“, que yo ahora lo pronuncio todo en inglé.
Como dato introductorio os diré que, en esta línea intelectual que me caracteriza, volví a la lectura en la lengua de Dickens con el Código Da Vinci y la continúe con la mencionada Ángeles y demonios. Lo hice por dos motivos: la traducción era más cara y, estándo las dos tan mal escritas, da menos vergüenza en inglés que en español.
En mi descargo he de decir que llevaba yo un par de semanas tan malitas que cualquier mierda que me hubieran puesto delante me habría emocionado tanto como a un concursante de Supervivientes que le invitaran a comer en un Wendy’s. Hay un momento en la vida que aprecias lo que tienes aunque sea a Tom Hanks con la línea de los implantes capilares en “presenten armas”. En su descargo diré que en esta película está lejos de estar tan ridículo y tan mal peinado como en el Código.
PD. Al de Muchachada Nui que subió conmigo en el ascensor del ACTEÓN, una cosa te tengo que decir: chato, si alguien entra en el ascensor cargada con las palomitas, la entrada, el bolso y apagando el móvil con los piños, no es que haya caído rendida a tus pies y te vaya a pedir una camiseta autografiada. No te gires, pues, en plan Pantoja huyendo de tu público ¡so botijo! tal vez necesite que le marques el botón del piso al que va. ¡Si es que ya no queda educación …!