La foto forma parte de una colección de 22 instantáneas llamada “Techos de Teherán”. Estas fotos fueron tomadas el 12 de junio para mostrar el descontento de la población iraní con el resultado de las elecciones, donde tachan de fraude, el nuevo triunfo de Mahmud Ahmadineyad y sus acólitos más radicales.
Cada noche, a las 22 horas los ciudadanos de Teherán suben a las azoteas de sus casas para continuar sus protestas al grito de “Allah u Akbar” (Alá es grande). En estados totalitarios como Irán, ésta es una de las pocas formas de protesta que tienen sus habitantes.
Aunque, en mi opinión, la foto no es una maravilla, sí refleja lo que puede ser la simiente de un proceso de cambio en uno de los países más retrógados en cuanto a derechos civiles se refiere.
¿Quién sabe? a lo mejor el futuro de la prensa pasa por sustituir el tradicional deuvedé que te regalan con cada periódico por un sujetador de encaje a juego con las bragas…
A pesar de trabajar en una gran empresa de comunicación, Luis, el autor de la gran bitácora “La Empresa de los Contenidos Digitales“, no ha perdido ni un ápice de su espíritu crítico ni de su capacidad para pensar por sí mismo.
Su lectura es imprescindible para todo aquel que quiera saber que está pasando alrededor de las empresas periodísticas en los muchos frentes en los que el periodista no es el actor principal de la película.
En otras palabras, escruta todos los factores que han de tener en cuenta los administradores de un medio de comunicación para que los periodistas sólo se tengan que preocupar de escribir buenas informaciones y es que como él mismo dice: “Una cuenta de resultados saneada es la mejor forma de garantizar que los periodistas ejercen su labor en libertad.”
Lástima que, seducido por nuevas metas, nos deje e inicie la aventura oriental. Siempre nos quedará su blog (hasta la vuelta).
No sé si la anunciada fusión lo remediará, que no creo, pero el “todo por la audiencia” de la cadena de Fuencarral es la máxima que se aplica a rajatabla en cada uno de sus realitites, concursos, talk-shows…
Y eso mismo se aplica en sus informativos. Para los editores de este informativo es igual de importante un asalto a una charcutería de un supermercado en un pueblo de Indonesia que la Cumbre de Copenhague. Eso a priori. Si ya se tiene imágenes de alguna cámara de seguridad del incidente indonesio y hay sangre (aunque sea seca) en el suelo, la noticia tiene todas las papeletas para ir en portada. Cómo diría mi amiga Sonia, cuanto más espectacularizante mejor.
Eso de recrearse en esas imágenes que repiten tres o cuatro veces a cámara lenta resaltando la acción, entrevistar a la vecina (que siempre va en bata y claro está le caía bien el psicópata en serie de turno) y mostrar la imagen fija durante muchos segundos de la puerta de entrada donde se ha cometido el suceso marcará una época, como ya hizo Valerio Lazarov en esta misma cadena con el zoom de la cámara acercándose y alejándose.
Y eso que sólo nos están dando lo que la mayoría de la gente quiere ver. La información ha muerto, viva el infoentretenimiento.
Una clara, concisa y amena explicación de por que los condones no se deben usarse en sitios llenos de negros, analfabetos, que no se hagan la manicura diariamente y que encima vivan en África.
Toda esta perorata, bendecida y patrocinada por la iglesia, pretende establecer doctrina en torno a lo malo que es el preservativo y como los cristianos, además de no usarlo, deben combatirlo. Intereconomía es su profeta en la tierra.
Un tal Rafa G. García de Cossio (nótese el apellido compuesto) suelta todo esa sarta de gilipolleces y se queda tan contento.
Y no, no es un montaje de El Intermedio para reirse de estos talibanes religiosos…
Selección personal de artículos, anotaciones y comentarios sobre el mundo de la prensa y la comunicación encontrados en la red que aunque no sean necesariamente actuales, sí son de actualidad.