Publicado por Tormento el 8 de Febrero de 2009

El curioso caso de Benjamin ButtonUismmmmmmm, iggsshhhh, no sé. Los gururesos han decidido que El curioso caso de Benjamin Button es una obra maestra y punto de cruz. Brad está estupendo, la historia de amor emotiva, Cate Blanchett más blanche que nunca y los efectos especiales, arreglados pero informales. Claro, dicen, es que es del director de Seven, del guionista de Forrest Gump, y de la que hacía los sandwiches en Tigre y Dragón ¡Qué nivelón!

Como la Tormi es tonta, pues no entiende el recurso al flash-back de la película: del hospital en medio del Katrina, al relojero que pierde un hijo; de la lectura del diario en el hospital en medio del Katrina, a la escena del despavorido padre que abandona a Benjamín en las escaleras de un geríatrico. Sin este recurso habrían mejorado la peli y se habrían ahorrado media hora de película, que bien que le hace falta.

Como la Tormi no se entera desde que salió de Proyecto Hombre, pues resulta que encuentra a Pitt el tío más soso sobre la faz de la tierra. Visto en versión original es un dolor: tiene una acento difícil y encima de su inmobilidad permanente,  habla para que le oiga la solapa de su camisa.

Cate Blanchett, para compensar, está soberbia, baila que da gusto verla y anda con la espalda tan recta que parece la Plisetskaya.

Hay algo en la película que hace que no te enganche como la historia se merece. Será que la Tormi es tonta.


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