Uismmmmmmm, iggsshhhh, no sé. Los gururesos han decidido que El curioso caso de Benjamin Button es una obra maestra y punto de cruz. Brad está estupendo, la historia de amor emotiva, Cate Blanchett más blanche que nunca y los efectos especiales, arreglados pero informales. Claro, dicen, es que es del director de Seven, del guionista de Forrest Gump, y de la que hacía los sandwiches en Tigre y Dragón ¡Qué nivelón!
Como la Tormi es tonta, pues no entiende el recurso al flash-back de la película: del hospital en medio del Katrina, al relojero que pierde un hijo; de la lectura del diario en el hospital en medio del Katrina, a la escena del despavorido padre que abandona a Benjamín en las escaleras de un geríatrico. Sin este recurso habrían mejorado la peli y se habrían ahorrado media hora de película, que bien que le hace falta.
Como la Tormi no se entera desde que salió de Proyecto Hombre, pues resulta que encuentra a Pitt el tío más soso sobre la faz de la tierra. Visto en versión original es un dolor: tiene una acento difícil y encima de su inmobilidad permanente, habla para que le oiga la solapa de su camisa.
Cate Blanchett, para compensar, está soberbia, baila que da gusto verla y anda con la espalda tan recta que parece la Plisetskaya.
Hay algo en la película que hace que no te enganche como la historia se merece. Será que la Tormi es tonta.





8 de Febrero de 2009 a las 13:50
Sera que la Tormi tiene gustos propios, que para eso están los colores. Cuando la vea te dire.
Saludos
8 de Febrero de 2009 a las 14:42
Pues si la que hizo los sansdwiches en tigre y Dragón aportó algo, me estás tentando.
La Tormi divisa y analiza, eso no es tonto, eso es arte.
Y el que no lo crea, que se le seque la hierbabuena.
Besos!.
14 de Febrero de 2009 a las 2:32
La Tormi es muy lista, tiene toda la razón en lo que dice.
Personalmente aún alucino con las escenas del hospital, que no aportan absolutamente nada aparte de media hora de metraje innecesario. Supongo que el guionista, además de imitar a Forrest Gump, quería hacer su particular homenaje a Tomates verdes fritos. Towanda!
Qué inexpresivo Brad Pitt, se muere su madre y parece que esté en la vista preliminar de un juicio de tercera. La historia es absolutamente previsible, no sorprende en ningún momento, y en algunos detalles pretendidamente poéticos, como el colibrí, roza el ridículo.
Las supuestas reflexiones que caen de vez en cuando a lo largo de la película son del todo superficiales y uno en ningún momento consigue engancharse a nada de la película.
Otros detalles malísimos: el gag repetitivo del rayo, que no sé a qué viene, y los 2 minutos anteriores al atropello, con un estilo narrativo que no pega ni con cola con el resto de la película.
En definitiva, una película que, a diferencia de Tormi, es tonta tontísima.
15 de Febrero de 2009 a las 10:01
[...] Benjamin Button atufaba a Forrest Gump (Forrest estaba menos alelado que Benjamin, si se me permite decirlo) y The reader es una nube esferificada con nitrogeno nazi de El Paciente Inglés. Será porque Minghella, fallecido director de ésta última, se hizo con los derechos, o será porque cada vez que veo a Ralph Fiennes haciendo de enamorado eterno y sin consuelo le veo haciendo de Conde Almazi. [...]
16 de Febrero de 2009 a las 18:48
La Tormi ya ha hecho que se me quiten aún más las ganas de esta película. Me conformaré con que me hayas reforzado la idea de ir a ver “La duda”.
24 de Febrero de 2009 a las 17:56
Algunos de los detalles que mencionas son ciertos, pero estos no hacen que El Curioso Caso de Benjamin Button sea una gran película, digna de recomendar.
24 de Febrero de 2009 a las 17:57
Algunos de los detalles que mencionas son ciertos, pero estos no hacen que El Curioso Caso de Benjamin Button no sea una gran película, digna de recomendar.