Adam Smith es, perdón, era un reportero del Birmingham Mail. En su estancia en Miami para cubrir las elecciones estadounidenses se pasó con la bebida. Casualmente, una cámara estaba allí y le grabó. Reconoció delante de ella que estaba copiando y pegando descaradamente de la BBC entre otras lindezas y como guinda, quiso dejar bien clarito lo que pensaba de sus jefes. Luego se arrepintió, pero fue su futuro no pinta bien. Y es que cuando el periodista es noticia… Via | Mundofreaky.






