La letra impresa está presente en nuestro mundo constantemente. De principio a fin. A lo largo de nuestra vida sólo va cambiando la forma en la que se nos representa, esto es, en su tipografía.
Nuestra existencia en poco más de tres minutos, desde que nos conciben hasta que somos propietarios de una parcelita en el más allá. Y siempre acompañados por esos 26 caracteres de diseños cambiantes. Una delicia.
Esta animación fue creada para presentar el Typophile Film Fest 4, un evento que organiza Typophile, una comunidad colaborativa internacional online creada hace siete años y que reune a diseñadores, tipógrafos y creadores visuales.
Si os ha parecido buena ésta, las anteriores no se quedan atrás. En la primera edición se dedicó al cine, la segunda al mundo de los guionistas y la tercera a la relación de nuestro cerebro con el diseño gráfico.
Estupendas creaciones tanto técnica como conceptualmente.




