Así me he quedado yo, cual carné de biblioteca, tras leer en la sección Vida & Artes de El País un sesudo análisis sobre una exposición de cadáveres plastificados. Muy apropiado para una sección con ese nombre.
Me pregunto si los medios de comunicación ya no utilizan los departamentos de documentación, si es que pierdo facultades con los años o es que ya nos vale cualquier cosa. Esta exposición en la que se ve a un montón de seres humanos chinos, muertos, con sus intestinos al aire mientras encestan o tiran dardos, no es más que la versión edulcorada americana del sueño artístico del Dr. Gunther von Hagens (en la foto), un Mengele cualquiera, que presentaba estos cadáveres en salas de exposiciones como obras de arte y que incluso años atrás se marcó una plastificación en vivo en Londres mientras un montón de asistentes-tipo-ARCO, asidos a sus copas de champagne, contemplaban la performance como un hecho digno de reverencia.
Hasta aquí he llegado. Mientras se montó la-de-dios-es-cristo con el negro de Banyoles, ahora nos parece la mar de edificante que expongamos cadáveres humanos de dudosa procedencia por amor al arte. Incluso un sesudo filósofo nos cuenta en el reportaje de El País que los cadáveres no sólo no son merecedores de respeto sino que no están protegidos legalmente. A ver si leemos un poquito: la profanación sigue apareciendo en nuestro código penal. Sugiero al susodicho que ceda su cuerpo a esta “ciencia” a ver si acaba en el MoMA expuesto; o el de su hijo, su mujer o su madre, y que las saquen haciendo calceta con la tapa de la sesera “descapotá”, para que se vean bien las conexiones neuronales que se activan con el ganchillo.
Los nazis también usaban piel humana para hacer carteras y grasa corporal para hacer jabón. Previo exterminio. El que haya una factoría en China donde se siguen produciendo industrialmente cadáveres plastificados como éstos sin saber muy bien de donde salen nos debería hacer pensar si somos cómplices de algo, cuando menos cuestionable, al pagar una entrada para esta “exposición”.
Que conmigo no cuenten.
ACTUALIZACIÓN 02/05/08 Ahora resulta que el origen de los cadáveres de la muestra es una incógnita. Pueden pertenecer a prisioneros chinos torturados o ejecutados o simplemente a indigentes que pasaban por ahí. Nos lo cuenta Bárbara Celis en El País.





20 de Noviembre de 2007 a las 1:53
Menos mal, creia que era la unica que pensaba que eso era una animalada. Pienso exactamente lo mismo. Gracias por expresarlo en palabras
Saludos
20 de Noviembre de 2007 a las 20:11
Pues yo tenía mis reparos sobre esto antes de ir las navidades pasadas a ver la exposición The bodies que estaba en Las Vegas (EEUU). Francamente, salí impresionada por lo espectacular de la exposición, lo bien cuidado que estaba todo evitando el morbo, y no con sensación de ver cachos de carne. Aclarar que no soporto la violencia ni la sangre, ni temas morbosos, y fue francamente cultural. Y con respecto a la procedencia de los cuerpos, hay mucha gente que dona su cuerpo para causas científicas, y en otro países puede que no cuiden tanto eso, pero en EEUU son tan puritanos, que antes de poner cualquier evento de ese tipo, casi seguro que habrán comprobado todo, aunque ni yo ni nadie, excepto los que lo han hecho pueden asegurar eso con certeza. En cualquier caso opinar tan exaltadamente de algo que se desconoce me parece bastante desacertado, incluso te animaría a ir, pero es mi opinión, igual que tú tienes la tuya
Un saludo
22 de Noviembre de 2007 a las 9:18
Creo que lo primero que hay que aclarar es que no considero que esto sea arte. No me parece estético, no es una exposición artística.
Pero sí me parece una muestra de innegable interés científico, como un corte sinclinal o la disección de una rana.
Por supuesto, no es lo mismo, esto son humanos, gente que antes de que les rellenaran las venas de plástico tenían una vida, y familia, y sueños.
Aún así, hay diferencias. Estos cadáveres no fueron objeto de exterminio ni asesinato. Imagino que los cadáveres han sido conseguidos legalmente (por abandono, por donación) y tiene todo el papeleo en regla. Entonces ya no me parece inmoral, sino instructivo.
Todos somos así, carne, hueso y tendón. Y no es malo que lo veamos.
Pero sigue sin parecerme que tenga una pizca de arte, ni siquiera postmoderno.
22 de Noviembre de 2007 a las 21:35
Hola Tormi!, pues yo, cuando lo vi anunciado,(el domingo creo que fue), pensé que era del mismo G.v.h.
yo, tampoco lo veo arte, pero si laborioso.
Si los cuerpos previamente han sido donados personalmente pues puede ser instructivo, pero si no es asi, me parece brutal.
B-sotes!.