Archivos de la categoría ‘Tormento’
Publicado por Tormento el 21 de Febrero de 2010
Viendo Invictus, me dormí antes de que a Mandela le diera tiempo de vestirse de verde y oro ¡qué taurino! y me desperté allá por el final, cuando ganan una copa de no-se-qué.
En Sherlock Holmes, aparte de llegar tarde -algo que se me está pegando y me molesta más por molestar que por perderme el principio- me dormí en medio de una pelea en un astillero, luché por mantenerme despierta, alcanzando sólo a ver retazos de algo que parecía pasar en unas ¿alcantarillas? de Londres, y me desperecé a la altura de la lucha en el puente de igual nombre.
De la versión de Teniente corrupto protagonizada por el actor de las muñecas de Famosa (yo es que soy de la Bad Lieutenant de Ferrara con Harvey Keitel en bolas), creo que sólo llegué a ver las marcas de los implantes de Nick.
Así que, con semejante historial, entenderéis que incluso una carota como yo no tenga la poca vergüenza de ponerse a pontificar sobre si eran buenas o malas películas. Cabría decir que muy buenas no serían si casi me desnuco dando cabezadas en un par de ellas, pero es justo admitir que mi ausencia de “Ultramarinos Chiquiworld” se debe a que cuando no estoy subida a un andamio, estoy subida a un avión, así que duermo en el cine como los chinos en el autobús.
Aunque no siempre. Si hay una película de esas que, bajo una sencilla ejecución, te dejan la sensación de haber visto algo que no verás en tiempo es la excelente En tierra hostil, de Kathryn Bigelow. Llamadme feminista, si queréis, pero me apetece bastante que la mejor película de guerra que he visto en muchos decenios, sin prácticamente una tía en escena, la haya hecho una mujer. Nada que ver con esos tostones reivindicativos de directores veganos de San Francisco. Acción, tensión, mensaje y muy buen cine sin tener que dejar claro al espectador lo intelectual que es uno. La elección del prota, un yonqui de la guerra, impecable. Hay una escena de pelea, física y sexy, sólo para mujeres montaraces. Ummmm!
Shutter Island, mi última adquisición, me ha dejado turulata. He leído malas críticas pero como soy la Tormi de España desde aquí os digo: si os gustan las de Hitchcock, con su tensión, con su esto no es lo que parece, con su rollo onírico (que en la de Scorsese está espléndidamente conseguido) no os la perdáis. No os digo a que peli se parece, para que no vayáis prevenidos. Pero hay que verla dos veces.
Oyes, que curioso, en estas últimas no me dormí. Tendré que incorporar al índice popcorn el índice “Zzzz”.
Publicado por Tormento el 27 de Diciembre de 2009
Sé que con esta crítica voy a perder mi aura de crítica de cine gafapasta-malfollá, pero me debo a mi público pantojil con el que el que he hecho un voto de sinceridad.
Fuí a ver Avatar por obligación y con la peor de las expectativas: la promo es horrenda, como antiestéticos resultan los colorines fosforitos de los avatares de los carteles. De hecho los propios bichos no animan a quererles sino a asolarles. Sólo de verlos dan grima y ganas de correr en dirección contraria. Si últimamente hemos visto promos infinitamente mejores que las películas, en el caso de Avatar la suya está lejos de hacerle justicia.
La historia está sobada y carece de originalidad, con su parte de alegato sobre la devastación colonizadora, con su parte Matrix. Incluso tiene sus trampillas, sus puertas de atrás, que le permite a Cameron convertir al prota de la silla de ruedas en un lider indígena forever and ever.
A pesar de ello, y gracias en parte a Sigourney en un papel que mezcla su “Gorilas en la Niebla” con la Ripley de “Alien” en formato rompedor ¡fuma!, no puedo negar un hecho cierto: la peli me entretuvo desde el primer minuto hasta el último, y todo lo que era fosforito se convirtió en una interesante experiencia visual que ha conseguido lo que ninguna película de este tipo antes: que vaya a verla otra vez en 3D. Ya sólo viéndola en 2D te das perfecta cuenta de que es, y en eso coincido con la promo, la cinta que establecerá los cánones futuros del 3D. No es la primera, pero nunca las primeras peliculas con un cambio técnico han sido ni las mejores de su género ni las de mejor calidad técnica ¿es que El cantor de Jazz es un gran musical?
Avatar es un excelente entretenimiento que aplica la técnica para mantenerte dos horas y media sin moverte en el asiento. Un ejemplo del género de acción-ciencia ficción que, sin ser Blade Runner, es un digno sucesor de Terminator.
Hala, para que luego digáis que sólo me gustan dos películas. .
Publicado por Tormento el 25 de Diciembre de 2009
Resacón, tengoooooo… eso sí, de cavas seleccionados por manos expertas. Y es que la Nochebuena se desarrolló mejor de lo esperado, así que, de la alegría, me puse a darle a la frasca y así me encuentro, fané y con una contractura que me coge de la rabadilla al cuello mismamente.
Como asumo que la media de vosotros estaréis como yo -siempre que no hayais acabado la noche en rellerta, riña tumultuaria o con el clásico psicodrama familiar-folclórico-pañó-, seré breve.
Paranormal activity es un bluf con un actor principal pa matarlo. Imagino que es leyenda de agencia de comunicación eso de que Spielberg la vió de noche en su casa y le dió tanto miedito que pidió que se llevarán la cinta al día siguiente, para no contaminar su casa de presencias malignas. Si el director de Poltergeist hizo/dijo esa gilipuertez es que está senil.
No vayáis a verla. Feliz resaca.
Publicado por Tormento el 24 de Diciembre de 2009
Como hoy nace el Niño Jesús, anteayer me pusieron en la tele Ratatouille (¡pero que película más buena!) y me he comprado un bolso amarillo, el quincuagésimo, que-me-hacía-mucha-falta, estoy suave como un guante de cabritilla tirada al monte. No puedo ser mala.
Planet 51 es una monada, una pocholada, una cucada, una película en la que ser española es un detalle sin importancia. Que cumpla con todo el ritual de película de niño-adolescente que encuentra alien (aunque el alien sea el astronauta) no la desmerece, como no lo hace que el guión sea previsible: se han currado el diseño de las casas-ovni años cincuenta, está llena de pequeños guiños al género intergaláctico y, en general, te produce una ternurilla de andar por casa que “casi” sales dispuesta del cine a comprarte todo merchandising de la peli.
Muy pero que muy mono el robot, mezcla de Wall-e y R2D2, y, lo más, los perros locales: el monstruo de alien con correa y pis corrosivo. Nunca pensé que me reiría tanto viendo uno de los cabezones de Giger. Quiero uno ¡ya! que algunos ya se van mereciendo una buena meada clorhidrica.
Publicado por Tormento el 23 de Diciembre de 2009
Estaba tan harta de ver cutre-cine que me recomendé a mi misma esta comedia británica, de humor inteligente sobre como los súbditos de su graciosa majestad mandaron a Mister Bean a aprobar la invasión de Iraq en el Consejo de Seguridad de la ONU (eso era lo que la crítica sesuda decía).
Empecé mal porque llegué con cinco minutos de retraso, cosa que, los que me seguís desde vuestras pantallicas caseras, me pone como una hidra de siete cabezas cuando lo hacen otros.
A pesar de mi falta de etiqueta, respeté la regla no escrita de esperar en el pasillo sin molestar hasta que encontré un sitio que no tuviera a nadie detrás (otra cosa que me fastidia, pero mucho: el que llega a un cine semivacío y se te pone delante con su cabezón infrahumano o su cardado sobrehumano).
Me siento, dispuesta a comprender esta sátira política de altura, cuando noto una incomodidad indefinida a la altura del lomillo, que aparece y desaparece, y que me sigue allí donde me coloque. Harta pensé que se me había colocado un cafre atrás y que, a base de estirarse, me estaba poniendo el pinrel en las costillas, así que empecé el momento codazo, hasta que me di cuenta, para mi horror, que no era un cafre sino un cerdo: me andaba metiendo mano (una, la otra no quise mirar donde andaba) entre los huecos de los sillones.
Tan desprevenida me pilló, que en lugar de montar un pitote y darle con el bolso, me cambié de sitio. A la salida se creo un agradable cineforum de Paquis y jubilautas, y cuando conté el sucedido, una de ellas salió de la sala en busca de su marido, quien entró como un miura dispuesto a partirle el alma al cerdo en cuestión. De hecho, mis Paquis salvadoras, me dijeron que la próxima vez monte el número sin rubor alguno, que seguro que era más entretenido que el coñazo de película que acababan de ver.
Por una vez, coincidí.
Publicado por Tormento el 22 de Diciembre de 2009
Si os parece que me sobro, os sugiero que leáis la crítica que, de este bodrio sin fronteras que es Luna Nueva, hace mi alma gemela en el borderío, Álvaro Pedraz.
Resulta difícil describir el aburrimiento-vergüenza-ajenil que da esta película: una se pregunta si la han visto entrar en el cine y espera atenta al final de los títulos de crédito, no porque quiera tragárselos en plan intenso-gafa-pasta, sino para evitar encontrarse con alguien conocido. Es que ya no tengo edad de ver películas que ratifican que las adolescentes de ahora son tan ñoñas como mis compañeras de colegio de la época Cuéntame, aquellas que, carpeta con Los Pecos en ristre, mandaban mensajitos a los chicos de los Maristas …..”si mi boca fuera plumaaaaa, y mi corazón tinnnteero, con la sangre de mis veeenas escribiribiria te quieeeero”.
Pensaba que una generación que se tatúa hasta el colodrillo, que se perfora hasta el clítoris, estaría hablando de follamientos (o practicándolos) y se habría dejado de los rollos de “uy, uff, creo que le gusto al Jonathan. Me ha besado en la mejilla y me ha llevado los libros hasta casa. Creo que le besaré dentro de un par de años si sigue cargando con ellos”.
Lo dicho, un pestiño de colores no apta para personas con sentido del ridículo.
Publicado por Tormento el 21 de Diciembre de 2009
Antes de que se fusionaran contranatura varias teles y mientras me pegaba con la tuerca revenida del perchero Odda, escuché en las noticias de La Sexta (¡hay que ver con lo que éstos y los de Telecinco rellenan las noticias!) que 2012 era la peor película de la década, junto con otras elegidas no sabemos muy bien con qué criterio, aunque bien pudiera ser que la distribuidora o la productora le haya pisado el callo a alquien de la susodicha cadena.
En cuanto a la calificación, discrepo: 2012 no es la peor película de la década, porque ha sido una década de mierda. Sí, es aburrida como ella sóla y absurda como Escenas de Matrimonio, pero anda que no hay películas tan malas o más. Es verdad que, a cualquier persona no entrenada en los boinas verdes para soportar sentado varias horas sin moverse, se le hace una condena a galeras las escenas en las que el prota huye de un suelo menguante, que son prácticamente todas. Tampoco mejora en los homenajes a la Aventura del Poseidón, ni en el previsible happy ending, un Waterworld en plan Love Boat.
Sinde, déjalo, de verdad chata, que defender esto como creación es como elevar a un caganer a la categoría de arte. Si con esto y Avatar pretenden levantar la industria, que se vayan buscando la vida como reposteros.
PD.- Padres con niños, abstenerse. Se tirarán encima de la señora de delante poseídos por el aburrimiento y el exceso de azúcar del Happy Meal.
Publicado por Tormento el 20 de Diciembre de 2009
Después del EBE me quedé un tanto desinflá: mis fans me consideraban una destroyer de campeonato y me echaban broncas-cool por pasarme tanto. Hago la media aritmética del momento bronca, porque si incluyo a mi Dani Seseña, quien no me ha perdonao aún lo de Penélope, no salgo muy bien parada. Eso sí, confesión ante el Penitenciario de la Catedral de la Almudena mediante, Dani me sigue leyendo las borderías aunque sólo sea para echarme la bronca consiguiente.
Así que, con la excusa de una mudanza que deja corta la del último capítulo de los Alcántara, y cantando YMCA, con mi bolsa de destonilladores y llaves allen a la cadera, he dedicado los fines de semana y los restos de una vida más que meneada (y no precisamente por Galli) al montaje de muebles y a encontrar unas bragas limpias en las cajas desparramás por mi caótico… jardín japonés, porque una se muda, trabaja como una jornalera de la frontera mexicana, pero con estilo.
A lo que íbamos, si es que íbamos a alguna parte. Desde aquí os digo que no tengo la sensación de ser mala gente o de pasarme ni medio metro. Seré una integrista del blanco y negro, y me pondré en modo religioso y abuela cebolleta con los tiempos pasados y tal, pero ¿no creéis que ya está bien? Esta década que nos abandona sin haberme dejado disfrutar de ella (los años se aceleran como el cochecito de niño que cae por las escaleras del Acorazado Potemkin) pasará a la historia como aquélla en la que hemos tenido sobreabundancia de todo, un todo de imitación, de los chinos, sin vocación de permanencia. Ha sido una década cocaínica: nos hemos colocado rapidito sin pensar en el mañana.
Y el cine con el que nos han castigado, salvo honrosas excepciones, no mejora la media: hemos tenido mucho, muy caro y muy malo. Que no se extrañen los de la industria cultural si nadie quiere comprar un DVD para conservar esos bodrios y tira de ADSL para ver un screener castañoso. Servidora que se los chupa en el cine da fe de que no mejoran mucho en pantalla grande.
Una vez llorada, os confesaré que tiempo he tenido de ver los estrenos más sonados, que como un mal estudiante, no mejoran la media de la década. Y como ya está muy visto, incluso en esta humilde bitácora, el meterse con la Navidad (¿es que ha llegado? Las zanjas no me dejan ver las luces..) pues esta semana hablaremos de cine.
Publicado por Tormento el 8 de Diciembre de 2009
Tanto currarme las entradas de este blog, para acabar diciendo las mismas chorradas que un programa que genera, de manera simplemente brillante, el resumen de un best-sellers-iker- jimenístico.
Estos son mis resultados.
Para partirse. ¿Probáis?
La Caja del Fantasma de Dan Brown
En su nuevo trabajo, fruto de siete años de investigación, el autor de “El Código Da Vinci” teje una trepidante historia de engaños y crímenes, en busca del secreto de las corrientes telúricas. Un fascinante recorrido por los misterios mejor guardados del Comité Olímpico de Pakistán, ambientado en las calles de Totorica. ¿Puede existir un código indescifrable? Assel Pickford, la criptógrafa estrella de la súper secreta Agencia Municipal de Vendedores de Fruta Fresca (AMVFF), no puede dar crédito a sus oídos cuando su jefe, Marianela Cifuentes, el subdirector de la Agencia, le informa de que han interceptado un código que ni siquiera Pepe Gotera puede partir por la mitad. La única pista para romper el letal código parece estar oculta en el cadáver de un hombre que ha muerto apuñalado en Amsterdam, donde ha sido enviado Brian, el prometido de Assel.
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Publicado por Tormento el 8 de Noviembre de 2009
El viernes al llegar a casa caí en la cama con un ataque de narcolepsia happy. Salí de mi cuerpo, sus cansancios, sus neuras y sus angustias y fui un tronco ronroneante ajeno al tiempo y al espacio. No recuerdo cuando fue la última vez en que estuve tan ajena a la realidad y, por ello, tan feliz. Debe ser algo similar a ese recuerdo mágico que algunos asocian a la infancia (yo no, ¡vaya etapa más inútil de la vida, por Diosss!) y que yo asocio a parar la máquina de pensar y sentir… pero sin morirse, que tampoco hay que llegar a esos extremos.
En esas etapas duras que pasamos todos, siempre he entendido que la gente se diese a la “drogaina” como medio para dejar el yo temporalmente, de salir de su vida y circunstancia, y convertirse en una nada flotante idiota y libre. Como he sido siempre una cagueta, me he pasado los malos ratos a pulso y conciencia, sin evitarme ni uno solo, que para eso me han educado en la inevitabilidad del sufrimiento perpetuo ¡Una alegría!
Pero si la vida te trae una borrasca del norte y un cansancio físico tan brutal que tu cuerpo se desconecta del ferreo control mental, no hay nada que evite que me convierta en un bulto que hiberna debajo de un edredón de IKEA.
Ese bulto feliz ya ha dejado paso de nuevo al neurótico sombrerero loco de Alicia que os informa que la cartelera está tan pelada como los árboles tras el vendaval que nos azota. No sé si es debido a que, como en la economía, estamos sufriendo con un año de retraso las consecuencias de la crisis y las huelgas, pero ya es triste que no haya ni una peli a la que ir a poner a parir.
Tengo pendiente el Prison Break español, pero es que estaba roncando.