A. Buenas tardes.
B. Buenas tardes.
A. No me parece haberlo visto antes por aquí ¿Viene usted mucho?
B. Sólo en los fines del mundo y fiestas de guardar.
A. Pues ya me extraña que no me suene su cara pero, claro ¡Somos tantos!
B. Pues sí… Pues parece que va a llover.
A. Sí, y de la radioactiva ¡qué es la peor para el campo!
B. Ya, no le falta razón, pero mejor la lluvia ácida que no el meteorito de la última vez que me dejó los tomates agujereados como un acerico y no hubo manera de venderlos. Y, mire, que con la hambruna pensé que los podía colocar a buen precio, pero ya se sabe que los intermediarios se quedan con todo.
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