
Telecinco puede haber conseguido la cuadratura del círculo. A saber: consigue llenarse los bolsillos de euros con productos de muy baja calidad pero con una rentabilidad sobresaliente. Los únicos costes con los que ha de enfrentarse es a los salarios no excesivamente altos (relación calidad/precio) de algunos colaboradores y profesionales de la caspa. Los modernos “polemistas”.
Haz la prueba. Pon Telecinco cualquier día de la semana a cualquier hora. Tendrás un 80/85% de posibilidades de encontrarte un programa eufemísticamente llamado “del corazón”. Toda la programación de “la cadena amiga” gira en torno a divorcios, malos tratos, cuernos y cuitas similares.
Contad conmigo: “Sálvame diario“, “Ídem deluxe”, “Mujeres, hombres y viceversa“, “Resistiré ¿Vale?“, “Las joyas de la corona“, “Supervivientes“, “Gran Hermano“, “Enemigos íntimos“, “Más allá de la vida“, “El programa de Ana Rosa“, “La Noria“, “Adopta a un famoso“, “Operación Triunfo“, “Vuélveme loca”
Teniendo en cuenta que entre “El programa de Ana Rosa” y “Sálvame diario” capitalizan ocho horas diarias de la parrilla, si quitamos los pseudoinformativos (solo son noticiables los sucesos) y los infocomerciales, la programación exenta de sangre, higadillos e infidelidades se reduce a un par o tres horas diarias (en el mejor de los casos).
Además, entre esos mismos programas se retroalimentan. Crean polémicas falsas, discursiones preparadas y fabrican personajes ficticios para su posterior linchamiento. Así, lo que pasa en uno se analiza hasta la saciedad en los demás, consiguiendo así más horas de telecarnaza, y lo que es más interesante, a coste cero. Ha sido objeto de sesuso estudio hasta un desmayo del ínclito Dinio durante una brutal y desgarradora huelga de hambre de ¡cuatro días!
Lo malo es que las de las demás cadenas (privadas) están aprendiendo rápidamente y pronto todas serán así.
Dios nos pille confesados y con el YouTube a mano…




