Se ha llegado a un punto en el que nuestro correo privado lo gestiona GMail, en GReader tenemos nuestras lecturas diarias, confiamos a SlideShare nuestras presentaciones, Flickr guarda nuestros recuerdos gráficos más preciados y YouTube es el reproductor de vídeo favorito. Además, eso de hacer backups en nuestra máquina no se lleva. Ocupa espacio y tiempo.
Ahora, resulta que nos gastamos una pasta (entre 300 y 1.000 euros según el caso) en comprarnos una máquina que en la mayoría de los casos, y previo pago de su importe, nos va a servir para conectarnos a internet y poco más. Los “chorrocientos” megas del disco duro sólo nos sirven para almacenar películas, música y fotos a cascoporro, que una vez vistas, dormirán el sueño de los justos.
Así, toda nuestra vida (la digital y la analógica) está guardada en ese etéreo limbo virtual que líricamente llamamos “nube”. Compartimos nuestros registros privados más íntimos con los datos de otros 20 ó 30 millones de personas más. Y todo ello, en los servidores de empresas, muy honradas todas ellas, pero americanas, ucranianas, neozelandesas o de Osetia del Norte, se llamen “Google”, “Yahoo” o “Porrompompero internet SL”.
Seguro que hay danzando por ahí miles de estudios de lo seguro, fiable y económico que resulta almacenar nuestros datos en la allí arriba pero, que quieres que te diga, no me da mucha confianza. Y más, si yo no puedo saber “a que huelen las nubes”…
El día que por cualquier circunstancia alguien apague la luz y nos deje a oscuras, empezará a llover chuzos de punta y nosotros estaremos sin paraguas…





17 de Diciembre de 2009 a las 10:46
Sí señor, parece incontestable lo que dices.
Algunos lo explican como una vuelta a lo que en su día fue el mainframe de IBM donde los ordenadores allá por los años 50 eran meras unidades de acceso a un sistema centralizado.
Vuelta a la centralización.
Tu reflexión nos lleva al “dónde” se produce esa centralización, a la nube famosa.
Algunos políticos con cierta visión, se esté más o menos lejos de su línea, como Sarkozy, prevén ya la “amenaza” que un hecho así supone y propusieron en su momento (dónde estará ahora…) hacer un buscador para “competir” con google pero que fuera público y de factura europea, asumiendo que es imposible hacer algo en este sentido dentro de las fronteras de un sólo Estado.
De todos modos, decir que nuestra vida estaba también en “la nube” antes de todo esto. Suministros básicos, como el petróleo, el gas, la electricidad y la telefonía están en manos de empresas privadas (y esto no fue siempre así). La vulnerabilidad de sufrir cortes en suministros básicos para nuestra vida está ahí, recordándonos constantemente quién manda aquí.
Un saludo
17 de Diciembre de 2009 a las 13:31
Dondado, sal del cuerpo de Chiqui
17 de Diciembre de 2009 a las 20:59
Tienes toda la razon, yo tengo todas mis fotografias en flickr, les pregunte si me aseguraban que no se borrarian… contestan que las tienen duplicadas en varios servidores, pero que no pueden garantizarlo ¿hay alguna herramienta para hacer backup?
19 de Diciembre de 2009 a las 3:00
[...] nube levanta fundadas sospechas pero parece imparable. Puede decirse que es una realidad consolidada que no escapa a los que llegan [...]
19 de Diciembre de 2009 a las 12:29
Realmente, estamos en manos de los que controlan nuestra información.
como siempre!
27 de Diciembre de 2009 a las 20:15
Pues la verdad es que acojona un poco bastante pensar que pasaría si, por ejemplo, Flickr se va a la mierda un día… puede haber de todo…
Carpe Diem