Vengo de una chorrada asamblearia de la que es mi alma mater, la Complu, tan vieja y cutre como la dejé ya hace una pila de años, en perfecto estado para ser el plató vivo del Cuéntame. Siempre que miro a mi pasado como estudiante, echo de menos mis años de colegio en donde se esperaba de nosotras (éramos sólo chicas de falda tableada) no sólo que fuéramos seres útiles para la sociedad, sino personas con sentido crítico, y, a poder ser, sentido del humor. Creo que en lo de la utilidad social conmigo pincharon en hueso.
Me pongo melancólica (vaya semanita que os estoy dando) y me viene a la cabeza todo el tiempo que he tirado por la borda memomorizando las Catilinarias, mientras que en Francia o Reino Unido saben que la discusión no es liarse a hostias, sino debatir y razonar. ¡Igualito que aquí que en cuanto le llevas la contraria a alguien te suelta una galleta que te viste de torero!
Entre les murs es una película que engancha con nada y que sorprende a pesar de lo previsible. Incluso en una clase de instituto de banlieue teóricamente conflictiva se respira más ilustración que en cualquier instituto español. Este tema lo cogen de nuevo los americanos y nos hacen “Sister Act 5, el retorno de la toca”. Pero Cantet, con esa manía tan francesa de intelectualizarlo todo, en lugar de un tostón (a lo que los franceses son, por otro lado, muy dados) hace una pequeña maravilla que te enamora sin saber muy bien por qué.
Tengo que hacer una advertencia un tanto pedorra: esta película no debe de tener ni la mitad de encanto doblada y aquellos de vosotros que habléis bien francés (y no dependáis de los subtítulos) la podréis saborear mejor. A servidora no le hicieron falta (los subtítulos, me refiero) que de pequeña me llamaban Le Petit Larousse (y cosas peores que no me da la gana de repetir). Y así me iba en el colegio, que no me “ajuntaba” nadie.





5 de Junio de 2009 a las 21:31
A mí me dan bastante repelús las pelis de institutos, pero ésta también me gustó. Siempre me parece fascinante la capacidad que tienen los adolescentes franceses (sí, también en la banlieue)para discutir y opinar sobre cualquier tema, sin que chirríe o resulte pedante. ¿Qué les dan en las escuelas? ¿Es genético?