Tras años de contar subjetividades y chorreces en este bloguezuelo, me alegra que la estupenda defensora del lector de El País, al fin y sin quererlo haya encontrado mi sitio en el mundo.
Parece que, como Boyero, estoy en el sector de la “crítica de sensibilidad”. O lo que es lo mismo: que decimos lo que nos sale de lo alto de la peineta mismamente.
Boyero y una servidora, al parecer también, creamos un personaje, aunque a él le manden con los gastos pagados a torcer el morro a Cannes y a mi me vistan de japonesa y me toque hacer el café los lunes, miércoles y viernes. Y, lo que es definitiva demostración de la distancia que nos separa -a pesar de compartir la sensibilidad crítica-: que a él le casca Almodóvar por darle caña con el tostonazo de Los Abrazos Rotos. Esto, como comprenderéis, ya es definitivo.
Así que, como el jefe está en plan sabático, esta semana os vais a tragar las críticas de las pelis que he sufrido en silencio y que, aunque revenidas, aún están en cartelera. ¡A sufrir como los grandes!





1 de Junio de 2009 a las 10:36
Pues se sufrirá en silencio….
(pero con una sonrisa)
Y he de reconocer que me ha encantado la reflexión de la Defensora del Lector de El País. A veces todavía saben hacer las cosas.
Carpe Diem
1 de Junio de 2009 a las 18:17
el problema con boyero es lo que se decía la defensora del lector, boyero ya no hace tanto crítica como opinión.
y tú por tu parte, opina, haz crítica o lo que quieras
7 de Junio de 2009 a las 23:46
El que está revenido soy yo, que me he perdido esta semana Torments. Bueno, cambiaré revenido por ocupanido(suena a pajarico, no?)
Pues yo para critica te prefiero a tí y no es porque te aprecie (que tambien). Si no porque así te conocí y así continuas.
Hace 2 meses lo menos que no voy al cine. ninguna de las que has posteado he visto.
Pero al menos aquí te positeo.
Besos pa Tí y pa Chiqui.
Pd: Testiga! más que Testiga!! ;D