Milagros Pérez Oliva, nueva defensora del lector de El País, analiza en su primer articulo en el cargo, “Condenados a permanecer en la Red“, como la amplificación de la información en internet agrava los efectos de los errores periodísticos. ¿Puede una persona modificar o retirar noticias que dañan su imagen?
Publicado por Chiqui el 23 de Marzo de 2009
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5 comentarios a “Condenados a permanecer en la Red” Añade uno
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23 de Marzo de 2009 a las 11:52
La insolencia, soberbia y falta de humildad con la que se conduce El País empiezan a rozar límites judiciales. “Pero EL PAÍS no puede de ningún modo modificar sus archivos. Eso sería falsear la historia. Los archivos son intocables” Lo que si puede es no acusar a los demás de sus errores. Lo que si puede es simplemente hacer que ese archivo tenga una nota digital que indique que esa noticia no es veraz. Lo que si puede hacer es empezar a dejar de creerse el ombligo del mundo.
Saludos
23 de Marzo de 2009 a las 13:29
Hola Cosecha. Todo lo que se publica en El País es veraz, que si no lo fuera ya estarían los tribunales para arreglarlo, como así ha sido cuando se ha producido. ¿A qué errores te refieres que acusa a los demás?
“La insolencia, soberbia y falta de humildad…” ¿cuando, cómo, dónde?
23 de Marzo de 2009 a las 13:47
A ver, me explico. No me parece bien que no se corriga de alguna manera un error (a eso me refería con “veraz”) en los archivos, en tiempos en los cuales no me parece excesivamente dificil hacerlo. En el articulo, “acusaba” a Google de que el caso ocurriera. En cuanto a lo demás, leía El País desde el año 1975, y ya no lo hago, y la causa es que cada vez lo veo más alejado de mis pensamientos. Estaba cabsado de leer noticias en sus páginas acerca de lo buenos que eran, de lo bien que lo hacian. Ni una sóla nota crítica. Me daba la impresión de que no hacian más que mirarse el ombligo. Sin embargo los errores de los demás era amplificados al máximo. Hasta que día deje de leerlo por la cosa más simple, fíjate. Estaba harto de que en las páginas de compras la mayoría de las veces fueran artículos que yo jamás podría permitirme, tan lejos de mí como me parecía estar el periódico. A eso me refería con soberbi y falta de humildad. En cuanto a la insolencia, reconozco que no está bien utilizada y, por lo tanto, lamento haberla usado.
Y sólo otra cosa. Un periódico no debe esperar a los tribunales para reconocer sus errores.
Espero haberme explicado. Un saludo, Chiqui.
24 de Marzo de 2009 a las 0:30
Hola de nuevo, amigo
En primer lugar lamento que hayas dejado de leerlo (Disclaimer: trabajo allí
Por otra parte, no creo, sinceramente, que se den noticias erróneas a sabiendas. Sí, seguramente en alguna ocasión haya habido alguna información dudosa, pero te puedo asegurar que, hasta donde yo llego, no hay hojas de ruta conspiranoicas o periodistas teledirigidos.
Por último, creo que se han reconocido errores. El problema es que, normalmente, se reconocen tarde y con menos relevancia de la que merecerían.
Un abrazo
PD: Lo de las compras caras también me pasa a mí, pero hay que reconocer que esos artículos marcan tendencias y a lo mejor es lo que posteriormente sirve para ofrecer artículos parecidos a los pobres humanos como nosotros. Pero vamos, te doy la razón.
24 de Marzo de 2009 a las 12:40
Hola otra vez. La verdad que, aunque parezca una chorrada, to también lo lamento. Porque se perfectamente que me pierdo bastantes cosas buenas que sigue teniendo, pero de momento me pueden las malas. Nunca he creido que haya hojas de ruta, o periodistas teledirigidos en El País, más bien me refería a un orgullo exagerado que le aleja de mi. Si todos los que trabajan alli fueran como tu, en el sentido de como has dirigido tu respuesta, volvían a tenerme como lector. Nunca se sabe.
Un saludo y muchas gracias por contestar.