Mientras espero (y desespero) el estreno The Spirit, Australia y la última de Clint Eastwood, me veo obligada a tirarme al fango de la pelicula de la semana, esa que sale hasta en la sopa de sobre caducada que te llevas a la ofi para ahorrarte el menú de la cafetería de empresa.
La de esta semana, sin duda, es Crepúsculo, obra de la que, gracias a todo el bombo que le han dado estos dos últimos días (Babelia incluido), me puedo escribir una tesis doctoral. Ahora que he renacido en esta nueva vida crepuscular, ya no sé si voy a poder continuar mi camino sin poner un vampiro vegetariano en mi vida, aunque sea de cartón piedra.
Stephenie Meyer, mormona ella, aburrida ella, se dió a la miga de pan, al bolillo, al punto de cruz y al bingo de la parroquia, pero no encontró sentido a su existencia hasta que no encontró la escritura autodidacta y el mundo vampirico light.
Stephenie es, por mucho que se lo niegue a su esposo Pancho, una más de nosotras que no quiere a su Pancho sino a un lacio con acento británico, casa de diseño, caida de ojos y que se sepa las frases intensas que te hagan sentir la mujer más mujer del mujerío mundial. Las más salidorras querran tirárselo en la primera cita, pero Stephenie como muchas espera que la saque, le abra la puerta del coche, la invite a volar a reacción sobre su chepa pero que la respete desde el ardor, al estilo “La edad de la inocencia“. Como en los tiempos que corren no cuela lo de la ausencia de revolcón entre tanto calentamiento, Stephenie convierte al dorado galán en vampiro vegetariano, mientras se pasa por el forro varias veces los elementos clásicos del vampirismo de toda la vida.
Y ahí anda el pobre, llamado Edward, con un calentón de c… amando a Bella en la distancia corta y cursi de las ramicas de los árboles y de los edredones de Ikea. ¡Qué bonito amor que todo lo puede! ¡Si es que hay que resistirse al impulso de la sangre y del sexo con K de kilo, como decía Lola Flores! Así el amor puede durar eternamente, porque en cuanto fornicas acabas con una hipoteca de por vida casi vampírica y yendo al Lidl a comprar morcillas bien cargaditas.
Las crepusculologas que me rodeaban a cientos en el cine encontraron la adaptación pobre, poco desarrollado no-se-qué personaje y mal contado no-sé-qué leyenda. Lo digo por si es de interés.
Peli de chicas, tipo “El lago azul” pero sin sexo, desnudos ni naufragios. El Barbara Cartland de la generación iPod.





7 de Diciembre de 2008 a las 13:20
Mira que a mi me gustan los vampiricos, y me enganché a su tiempo con la trilo de la Rice, que se convirtió en cuatro,cinco, seis y para de contá que me me mareo, yo me quede en la 3 y en sus Brujas Mayfair, geniales pa mi gusto en libro, y en cine solo la primen.
El Jueves pasado vi el estreno de True-Blood y pensé: asi será Crepusculo (que por cierto esta vendiendo en libros un jartá desde hace meses)que no me dio por comprar, aun siendo sus portadas muy caprichosas(las primeras, no las de bolsillo ultimas).
Imagino que este Crepusculo es de vampiros de la ESO , con vaquerillos resgastaos y bajos de tiro enseñando tangas, no sé, imagino.
Aunque hubo una vez una de vampiros entre adolescentes del insti y rockeros-after punk, que si me gustó y todavia recuerdo esa del Shumacher con Sutherland Jr. , jason patrick , corey feldman, Jami gertz : “Jovenes Ocultos” que me enganchó.
Y no se, yo es que soy muy Anne Rice o muy 80´s y esta Crepusculo no me ha llamado mucho la atención al verla en trailer, aunque reconozco que por poco empiezo el libro, cuando no sabia que habia peli.
Que hare? a mis sobris le gusta(peligro).
¿Sera El nuevo enganche tipo : Howarts, pero en version colmillos? salvando las distancias…
RE-besos!.
7 de Diciembre de 2008 a las 20:06
Pienso citarla, si que es mordaz esta opinión. Y buena.
24 de Diciembre de 2008 a las 20:19
y o estoy deacuerdo en ke vanessa ( de high school )participe en crepusculo es una actriz ke a defraudado amile de fanz por su actitud poco madura y los deskisiados con ella no cerran verla nueva peli!!!!!!