Delicioso este documental, producido en 1947 por la Encyclopedia Britannica, en el que muestra detalladamente el proceso de fabricación de un libro con las máquinas y herramientas que disponían en la época. Aunque está en inglés, sólo por disfrutar de las imágenes vale la pena. Once nostálgicos minutos.
DANI “TROY” GONZÁLEZ es el creador y “alma mater” de No puedo creer.
Tan lejos, tan cerca (basado en hechos reales) Ana trabajaba en la redacción de uno de los periódicos con más tirada del país. Escribía para el suplemento dominical. Últimamente, había descubierto que algunos blogs eran una fuente interesante de información y solía acudir a ellos para inspirarse.
Se acercaba agosto, tenía que preparar varios temas de adelanto para poder disfrutar de su mes de asueto y pensó que sería interesante realizar un pequeño reportaje sobre alguna de esas páginas web que tan útiles le resultaban.
El bloguer, con gesto cansino, compiló por última vez el maldito programa informático que estaba desarrollando. Todo rutinariamente normal: varios errores y decenas de warnings.Mañana será otro día, pensó lacónicamente. Los compañeros de la oficina ya habían desaparecido pero, antes de salir, miró el correo personal.Acababa de recibir un mail.
El bloguer esbozó una sonrisa.
Ana descolgó el teléfono.
- “Hola Ana. Veo que estás interesada en charlar sobre mi blog. Me parece perfecto. Además, tengo una sorpresa para tí: Trabajamos en la misma empresa y estoy en la planta de arriba. Si quieres bajo a la redacción, tomamos un café y te explico cosas”.
Al cabo de unas semanas, el bloguer publicó un post comentando el artículo de la periodistay, a los pocos segundos, Ana lo leyó en su recientemente estrenado Google Reader, ese maravilloso programita que le había descubierto su colega del departamento técnico.
Lunáticas, mileuristas, en la treintena… es una bitácora que ahora mismo sólo tiene dos entradas, pero son realmente míticas. Es la viva demostración de que un blog puede perjudicar seriamente la salud… y la amistad.