Sé que me salto el compromiso adquirido con Raza Becaria, que espero que no me mantee, pero observo con preocupación los efectos colaterales que nuestro silencio genera en devotos bloggers que, eso sí, están acreditados en el Festival fetén de San Sebastián y no en el periférico, como nosotras. Leo, pues, con remordimientos múltiples como el pobre Jordi Minguell, quien se sienta en la inauguración al lado de la directora del bodrío “El caballo de dos piernas“, se manifiesta emocionado ante la posibilidad de ver esta infumable película.
Si me atrevo a transgredir el voto de silencio es porque compruebo que la película ya se ha proyectado en el Festival y que Boyero se ha pronunciado sobre ella, y me he dicho, ¿Si Boyero puede, por qué no yo? .
Si amiguitos, la directora Samira Makhmalbaf, hermana de la autora de otro tostón archipremiado para intensos llamado “Buda explotó por vergüenza“, fue la que reafirmó en mí la burricie el viernes pasado, la que me recordó que volver al “mundo popcorn” era la única opción digna cuando a un director/a se le va la cabeza y decide torturar al mundo con la “poesía de su cine”.
En cuanto a la cinta, me da igual que la directora sea hija de Mohsen Makhmalbaf, icono del cine iraní y director de Kandahar; me da igual que sea hermana de Hana Makhmalbaf, la del buda explotado; me da igual que el guión lo firme el archifamoso padre y que a la directora el represor gobierno de Irán le prohibiera rodar la cinta y se la tuviera que llevar a Afganistán. Me da igual. Nada más empezar la película supe, presentí, sentí, que era absoutamente fatua, intelectualoide, flatulenta e innecesaria. Sólo con leer la nota de prensa uno se da cuenta de a qué genero de impostura nos enfrentamos:
“La directora desgrana un violento y amargo relato centrado en la relación entre un joven campesino y un niño al que una mina le voló las piernas. El primero encuentra trabajo transportando al segundo, hecho que sirve a Makhmalbaf como metáfora de “la metamorfosis del ser humano en animal en una sociedad construida a partir del abuso y el consumo, donde impera la darwiniana ley del más fuerte.”
Aunque Boyero coincide con que la película es un tostón, le da 20 minutos de gracia y le perdona la vida, al usar un tono menos radical. Me temo que los críticos que salieron echando pestes del cine como nosotras evitarán mi tono descarnado y descarado, y se irán por los cerros de Úbeda para evitar que les den de baja en la lista de críticos a invitar.
Por eso, imagino, los bloggers somos la peste de las agencias de comunicación, una panda de indocumentados incontrolados que dicen lo que piensan sin miedo a las consecuencias. Así que, con grave riesgo de excomunión y de no ser nunca jamás invitada a un estreno, me solidarizo con el gobierno iraní en su más que acertada decisión de no permitir estos 96 minutos eternos de tortura inane.
Por cierto, mantengo el pacto con respecto a la otra película “Los limoneros” una más que digna cinta con momentos memorables, a la que le daremos un sitio en este pequeño mundo el 3 de octubre.






21 de Septiembre de 2008 a las 15:42
Tormento, te invito a que presentes tu dimisión irrevocable y a que Chiqui la acepte -esta misma tarde- sin contemplaciones, aún a riesgo de que tengas que acabar tus días en un comedor de beneficencia y tus noches en un cajero automático…
¿¿¿Cómo has podido hacerme ésto…??? Ni siquiera un guiño a “Vicky, Cristina, Barcelona”…
21 de Septiembre de 2008 a las 17:30
Santi-chan, lo que tú me deseas no se le desea ni a la directora de esta película. Mira que le cuento al mundo los años que cumples este mes de octubre…
Además, no hace falta que me gaste el dinero para ver la de Allen. Todo el mundo dice que es una castaña y tú ya te conoces Barcelona, así que el publireportaje te sobra. Cuando la veas ya nos dices
21 de Septiembre de 2008 a las 19:42
Me hace gracia porque cada vez que hablas de Boyero no puedo evitar pensar que hablas de mí y tengo que releer.
No pasa nada, yo también he leído ya cosas sobre El caballo de dos patas y pensé que era absurdo no poder decir nada (más bien, poder ADVERTIR/ALARMAR). De todos modos, yo no daré mi opinión hasta el día porque yo sí que quiero seguir yendo a estrenos
Y a la de Allen voy esta noche, que me niego a escuchar a Pe y a Bardem doblados.
PD: qué porquería de entrevista la de Elvira Lindo y Pe de este domingo. Y mira que admiro a las dos.
21 de Septiembre de 2008 a las 19:45
Hola tormento yo, aparte de en mi blog, escribo tambien en Cinetelia y he escogido este film como una de las siete propuestas más apetecibles de esta seleccion oficial; desconocía por supuesto el enfoque que tú magnificamente calificas de pseudo intelectual; yo por mi parte me fui por inercia a la cierta ternura que me provocaba la trama de esta pelicula; creyendo en mi buena fe que a cinematografias tan frecas como la iraní este planteamiento no se les iva a ir de las de las manos cayendo en la trampa fácil del ternurismo.
como ya habras comprobado mi critica es algo más ingenua y apoyada unicamente en la intuicioin.
amiga tu espacio y el de chiqui se están convirtiendo en un espacio de obligada lectura para mí. te agradezco el nuevo punto de vista que me has regalado sobre esta pelicula
22 de Septiembre de 2008 a las 0:08
Eso te pasó por irte al cine con la becaria gafapasta, querida mía. Donde esté un buen John Woo o un Michael Mann pistolero, no hay filmotequería que valga. Espero hayas aprendido la lección, mi siempre estimada Tormento.
22 de Septiembre de 2008 a las 23:17
Me ha encantado el juego de palabras de Boyero (Ana y el otro…).