
Hasta ahora, todos los productos que se podían comprar en una tienda, independientemente de su función, diseño, material, tamaño o forma tenían un elemento común: el código de barras. Pero ahora, esa pequeña pero interminable sucesión de líneas que adornan las esquinas menos vistosas del envase están destinadas a cambiar y convertirse en un elemento diferenciador más.
Bar Code Revolution, una empresa japonesa, se dedica a diseñar códigos de barras personalizados (por ejemplo los de la imagen superior) que rompen con la monotonía de los actuales, cumplen todos los requisitos técnicos y son totalmente funcionales.
Cualquiera puede tener uno para su poducto. El único problema es que no es lo que viene siendo barato. Elegir uno de su colección para nuestro uso exclusivo cuesta 4.000 dólares más una couta anual de otros 400. Aunque si no nos importa compartirlo el precio baja hasta los 1.500 dólares más 200 anuales. El precio por diseñar uno a medida no aparece.
Aunque BarSwhow también puedes obtener el código tradicional en diferentes formatos pero sin pagar un duro. Eso sí, necesitas los números que lo componen.





29 de Julio de 2008 a las 18:09
mira que me venía bien para el logo de mi blog, pero me resulta un poco caro
29 de Julio de 2008 a las 18:51
Pues mola la idea. Ya era hora =).
29 de Julio de 2008 a las 20:23
Los tetra-briks de la leche marca Hacendado (de Mercadona) llevan una vaca comiéndose los códigos.
Por cierto las cataratas son impresionantes.
31 de Julio de 2008 a las 11:38
uyva qué bueno, este lo acabaré poniendo y te linkeo. mira uno que hay en la leche del mercadona y que puse hace unos meses, igual es de estos y todo:
http://www.senoritapuri.com/2008/03/cdigo-de-barras-milk-code-bar.html
31 de Julio de 2008 a las 20:13
Muy buenos!!! Saludos
7 de Agosto de 2008 a las 10:08
¿Y esto no se lo puede diseñar uno mismo o cualquier otra empresa? Porque me parece un precio abusivo… De todas formas.. esto parece un negocio con pocos años de vida, porque los códigos de barra acabaran desapareciendo con la implantación de los códigos rfid.
Eso sí, como dice Araque… para el blog nos vendría de miedo… un código con una copita…