No puede estar más de actualidad, aunque ya hayan pasado más de 10 años, una sección ya desaparecida del cada vez menos atractivo “Caiga quien caiga“. Se trata de “Curso de ética periodística” presentado y preparado por Juanjo de la Iglesia.
Para refrescar la memoria de algunos o que lo descubran aquellos que no lo conocieran, un refrito con sus greatest hits está disponible en Youtube. Ésta es una muestra.
Y ésta, la segunda parte.
Y éso que se denuncia en el programa pasa ahora y hace diez años. Cuando se hace información, titular a base de dobles sentidos, chascarrillos y juegos de palabras puede no ser lo más indicado en la mayoría de las ocasiones. Por un error en este tipo de detalles, lo que podría ser una buena información se queda sólo en el detalle, convirtiéndose en carne de zapping.
Además, se debe recordar que además del estilo, hay que tener cuidado con la gramática que a veces, por no leerlo dos veces, juega malas pasadas…
Para terminar, y a modo de ejercicio como diría Juanjo, os dejo un titular del 31 de marzo de La Voz de Salamanca para su estudio y posterior análisis. Lo discutiremos en la próxima edición.





18 de Junio de 2008 a las 13:43
Qué recuerdos del primer CQC. Ahora se ha convertido en un abuso de efectos y unos presentadores (en plató) malísimos.
18 de Junio de 2008 a las 15:30
Coincido contigo y con RuFo. Caiga quien caiga sólo conserva el nombre del programa que presentaba Wyoming. La espontaneidad de Pablo Carbonell, el desconcierto que provocaba Tonino, los políticos que aún no estaban obligados a ejercer de graciosillos… Y no necesitaban posproducir como ahora (con efectos especiales)para que nos gustara. Y aquí dejo una pregunta: por qué gritan tanto los presentadores de ahora? Por no hablar de la reportera Gabilondo, que se ceba con los entrevistados que no le caen en gracia y se muestra tan complaciente con los que le caen bien. A quién me recuerda?
18 de Junio de 2008 a las 19:56
¡Muy bien recordado! Y como dices era valido entonces y (lamentablemente) sigue siéndolo hoy.
Gracias