
La foto de portada del pasado sábado de El País correspondía a una manifestación de pescadores que exigían ayudas por la subida del carburante. Hasta ahí normal, una de las muchas que hay en todos los días.
Según dice el diario, durante la protesta regalaron 20.000 kilos de pescado. Tampoco nada excepcional. Lo que sí llama realmente la atención es ver a todas esas personas (mayores, en su inmensa mayoría) luchando a brazo partido por conseguir alguna de las piezas que los pescaderos estaban ofreciendo.
Y es que si el color de su piel fuera otro y estuvieran casi desnudos, nadie dudaría que se trataba de un reparto de ayuda humanitaria en cualquier lugar remoto.
Lo que en las zonas más míseras del planeta tienen que hacer para dar de comer a los suyos o a si mismo, en el mundo desarrollado se hace por simple codicia.
Porque la diferencia es que esta gente se está matando literalmente por algo que pueden disfrutar cotidianamente, que no lo necesitan para subsistir y que en muchos casos no comerán y acabará en la basura.
Y no nos engañemos, no es tan solo cosa de jubilados ociosos. Casi nadie está exento. Todos hemos visto (y participado) alguna vez en la lucha por el “canapé perdido” o el “llavero-linterna” en eventos y celebraciones. Las colas kilómetricas por un plato de cocido, la apertura de un centro comercial el primer día de rebajas o el lío de los paraguas en FITUR son ya ejemplos clásicos de todo ésto.
El regalo es lo de menos. En cuanto se anuncie, el género desaparecerá. Ya sean anillos de diamantes o rollos de papel higiénico. Debe ser algo instintivo. La ecuación “gratis=lo quiero” hace que nos comportemos como lo que somos, animales, saquemos lo peor de nosotros y perdamos todo rasgo de raciocinio. Ya no hablo de cosas como la educación o la cortesía…
Lo curioso es que seguro que alguno de los agraciados con la “merluza-reivindicativa” se quejará después de que no era del todo fresca… como ya ocurre en internet.
Y es que no nos engañemos, ésto pasa aquí y en todo el mundo “desarrollado”. En ésto, España tampoco is different. Foma parte de la condición humana.





3 de Junio de 2008 a las 10:56
Por un llavero-linterna gratis entiendo que la gente pierda la cabeza (solo de pensarlo ya estoy maquinando estrategias para conseguir dos) pero ¡¡por un pescao muerto!! ¿en qué nos estamos conviertiendo?
3 de Junio de 2008 a las 11:00
Ufff hay que ver lo que le gusta a los mayores un barato!!!
3 de Junio de 2008 a las 11:22
Entiendo que haya muchas cosas por las que nos lanzemos de inmediato a conseguir “lo gratis”. ¿A quién no le gusta algo regalado? Eso sí, para mí la cosa cambia bastante si lo que me regalan es un libro a si me regalan un brick de leche de soja o un pescado escasamente-fresco.
Soportar todos esos codazos por conseguir una simple merluza deja bastante que desear. Y aún tengo esperanzas de que esto sólo lo hagan unos pocos y otros muchos sigamos conservando otro “tipo” de naturaleza humana.
Saludos!
3 de Junio de 2008 a las 11:31
El ansia por la acumulación. No importa que no lo necesitemos, lo verdaderamente importante es poseerlo, acumularlo para que no lo tengan otros. Típico de una sociedad de consumo desproporcionado.
3 de Junio de 2008 a las 11:52
La verdad es que cuando vi la foto en El País me quedé a cuadros. Es impresionante cómo está captado ese momento. Esas caras tan auténticas, esa desesperación… sólo comparable al momento rebajas. Y siempre de fondo el Corte Inglés -que todo lo embolsa- Muy bueno el post y la imagen.
Un abrazo,
Dani
3 de Junio de 2008 a las 21:59
Felicidades por el post. Me ha dado para un buen rato de tertulia familiar sobre ‘motivos mejores en los que gastar el tiempo que en conseguir un paraguas o una merluza’.
4 de Junio de 2008 a las 1:13
Troy; llavero linterna y además mechero… el no va más…
Paranoias: Es que son como niños…
Ana: Desgraciadamente, no te cras que tanto. El video del paraguas es esclarecedor…
Jack Daniel’s: Y eso a la larga se paga. Lo veremos.
Dani: El Corte Inglés es como el Gran Hermano comercial que todo lo ve y que todo lo controla.
Hilario: Me alegro que el post haya contribuido a una sana polémica familiar. Sobre el tema podría haceros unas cuantas sugerencias…
Abrazos y besos para todos
4 de Junio de 2008 a las 19:44
Por cierto, Chiqui: aceptamos madridismo como motivo para llegar al 8%. Gracias, de verdad. Un abrazo enorme!