
La foto de portada del pasado sábado de El País correspondía a una manifestación de pescadores que exigían ayudas por la subida del carburante. Hasta ahí normal, una de las muchas que hay en todos los días.
Según dice el diario, durante la protesta regalaron 20.000 kilos de pescado. Tampoco nada excepcional. Lo que sí llama realmente la atención es ver a todas esas personas (mayores, en su inmensa mayoría) luchando a brazo partido por conseguir alguna de las piezas que los pescaderos estaban ofreciendo.
Y es que si el color de su piel fuera otro y estuvieran casi desnudos, nadie dudaría que se trataba de un reparto de ayuda humanitaria en cualquier lugar remoto.
Lo que en las zonas más míseras del planeta tienen que hacer para dar de comer a los suyos o a si mismo, en el mundo desarrollado se hace por simple codicia.
Porque la diferencia es que esta gente se está matando literalmente por algo que pueden disfrutar cotidianamente, que no lo necesitan para subsistir y que en muchos casos no comerán y acabará en la basura.
Y no nos engañemos, no es tan solo cosa de jubilados ociosos. Casi nadie está exento. Todos hemos visto (y participado) alguna vez en la lucha por el “canapé perdido” o el “llavero-linterna” en eventos y celebraciones. Las colas kilómetricas por un plato de cocido, la apertura de un centro comercial el primer día de rebajas o el lío de los paraguas en FITUR son ya ejemplos clásicos de todo ésto.
El regalo es lo de menos. En cuanto se anuncie, el género desaparecerá. Ya sean anillos de diamantes o rollos de papel higiénico. Debe ser algo instintivo. La ecuación “gratis=lo quiero” hace que nos comportemos como lo que somos, animales, saquemos lo peor de nosotros y perdamos todo rasgo de raciocinio. Ya no hablo de cosas como la educación o la cortesía…
Lo curioso es que seguro que alguno de los agraciados con la “merluza-reivindicativa” se quejará después de que no era del todo fresca… como ya ocurre en internet.
Y es que no nos engañemos, ésto pasa aquí y en todo el mundo “desarrollado”. En ésto, España tampoco is different. Foma parte de la condición humana.





