¡Qué voz la de Daniel Day-Lewis, por favor osá, te lo juro por Snoopy y si no que se queme VIPS! Me he quedao muerta al oír su voz en Pozos de ambición. Tras un inicio de película expresionista, sin casi palabras (6 para ser concretos), en medio de la nada más nada de las nadas, sin música ¡15 minutos en ese plan!, de pronto retumba la voz de mi Daniel, ronca, como un Richard Burton enjuto. Y una, que desde que le vió en “El último Mohicano” le hizo un hueco en su corazón, cae rendida ante una película de las de no recomendar para evitar que te corran a gorrazos.
Ya sabéis que me había retirado del circuito V.O. cultureta para no aguantar intensos, comer palomitas como un quinceañero maleducado, pagar menos y no esperar colas (en mis cines de toda la vida ya saben hasta la fila que me tienen que dar según asomo la gaita). Pero tengo que reconocer que esta película doblada tiene que ser de las dificilitas, por no decir un coñazo.
¿Por qué? me preguntaréis los de la fila del fondo a la derecha. Porque esta peli se aguanta casi exclusivamente sobre dos interpretaciones magníficas: la de Daniel y la del hermano con voto de silencio de la Pequeña Miss Sunshine. Están los dos más que estupendos, y en el caso de Lewis en buena medida por su voz.
Por todo lo demás, la peli es tan alegrita com el cartel; un festival de tierra yerma, un Bernarda Alba en plan pozo petrolífero.
Ya he llamado a mi madre para devolverle el favor de que me hiciera la crítica la semana pasada advertiéndole de que no vayan a ver Pozos de Ambición. No quiero que en una de éstas me deshereden.





20 de Febrero de 2008 a las 12:35
Me encanta ver las pelis en VO, y las voces masculinas bien masculinas. Me lo pensaré.
22 de Febrero de 2008 a las 20:58
Es que hay voces que…
A veces gusta ver en V.O, lo que no me gusta es que me pierdo detalles de la imagen, asi que si alguna vez veo alguna es despues de verla una o dos veces.
Otras veces gustan mas las voces del doblaje que la original.
El cartel me gusta, parece interesante lo que oculta el interior, es muy Baskerville