Si todas las grandes ciudades tienen su lumpen, en Barcelona el señor botiguer de bigote repeinado y puta de siempre conviven con el diseño y la modernidad glamourosa. O así al menos lo retrata Francisco González Ledesma en “Una novela de barrio“, novela noire que mantiene la atención y el interés a pesar de saber desde el principio quien es el asesino.
Los quasi-monólogos del policía Méndez con el dueño del Bar La Adelantada, regados con un licor ecológico capaz de desmontar el motor de un cuatro por cuatro, resumen de manera descarnada pero atinada la cantidad de tontería de esta sociedad nuestra, llena a partes iguales de ignorancia y horterez. Y que decir de las reuniones del delincuente Erasmus con el abogado Escolano, al que ya no le llega ni para estar al día con la cuota del Colegio de Abogados. Filosofía de la buena sobre la economía aplicada a la técnica delictiva.
Para mi ha sido uno de los antídotos menos caros de estas pasadas fiestas navideñas tan entrañables.




3 de Febrero de 2008 a las 2:55
Nunca he leído nada de Ledesma, pero me sorprendió muchísimo en una entrevista en CNN. Hablaba de cómo estudió la carrera, escribiendo al mismo tiempo y a toda prisa para ganarse unas perras. Entendí que llevaba un ritmo de vida agotador.
No sé si conocéis, tú y Chiqui, Bookcrossing; hoy he liberado un libro en la biblioteca, a las cuatro; y a las nueve y media cuando regresé de estudiar, ya alguien lo había “cazado”. El libro era Réquiem por un campesino español.
Lo digo por si no lo conocéis, y si es así podíais probar a liberar un libro. Ya veréis qué satisfacción cuando alguien lo “cace”. Ahora seguramente no entendáis de lo que hablo, pero si entráis en Bookcrossing lo comprenderéis.
Un abrazo a los dos.
3 de Febrero de 2008 a las 2:57
Pues sí que lo conocéis. Aquí la noticia vuestra sobre el Bookcrossing: http://bitacora.chiquiworld.com/2006/04/17/%c2%bfes-el-bookcrossing-ilegal/