Publicado por Tormento el 22 de Octubre de 2007

EstrenosMe ha dado un ataque de los que en casa se llaman “modelo elvira-lindo”, esa cronista que se lía a gorrazos con los lectores que la inoportunan o no la valoran en todo lo que merece. Yo  a pesar de contar con el que ya considero como “mi” Henry (¡no me abandones!) me he hecho un “bicho-bola” (Tiri dixit) y me he negado a escribir de cine en las últimas semanas. Resultado: no se ha dado cuenta ni Rouco Varela (por no decir “ni Dios” que a mi educación de monjas le cuesta mucho nombrarle en vano).

Y que conste que he sacrificado el tai-chi por seguir yendo al cine los viernes. Pero que no, que no y que no, que he agotado el modelo, farfullaba,  mientras mi editor,  “er Chiqui”, que  sí, que sí, que sí, que me tienes que escribir la crítica esa de “El internado” ¡Criaturica!  ¡Si es que se me ha quedado en el landismo! Me emociona no tanto la insistencia (de corazón ando corta) como su incapacidad de llamar  a “El Orfanato” por su nombre. 

Así que cedo. Cuatro son las películas que he visto recientemente e infinita mi nostalgia por las pelis de mi infancia. Estas son:

La gran estafa. Una clara demostración de que Richard Gere sigue siendo un actor deplorable que sólo consigue disimularlo cuando se deja las canas. Teñido de caoba-ala-de-mosca es una penita. Por lo demás, la película un tostón. Creo que ya no está ni en cartel.

Mataharis. No sé lo que le ha dao a Iciar Bollaín en este filme. Ella que es una directora eficaz aunque un tanto monotema (visión femenina + lo que sea) hace una película tristona con la excusa del final abierto (me figuro yo, que no le he preguntado). Demasiado “escenas de matrimonio” pero en momento monocorde para lo que estoy dispuesta a aguantar ultimamente. La verdad es que los intensos Najwa Nimri y “Tristón” Ulloa, ambos con su alegría natural, hacen mucho por que la película no vaya a ninguna parte. Moraleja: ser lenta y triste no te hace mejor cineasta. Moraleja 2: cambia de director/a de casting.

El Orfanato. Como está el patio, un peliculón. Si has visto “Historias para no dormir” de Chicho Ibáñez Serrador y “Los otros” de Amenábar, no deja de ser la obra de un continuador talentoso. Bien medida, bien ejecutada, se agradece ver una película de terror gótico al estilo de las grandes pelis de miedo de otros tiempos. Mejor ésto que las birrias estadounidenses.

Un funeral de muerte. Como de costumbre, algún distribuidor con problemas de riego traduce el título original “Death at a funeral”  por uno tipo “Albondigas en remojo”. Con unas críticas estupendas nos prometen una comedia inglesa al estilo de las clásicas de los estudios Ealing. ¡Ya quisiera! ¡Cuanto mal hacen las agencias de comunicación y los periodistas que copian sus notas de prensa! O es que no la vi en versión original (que hace mucho),  o que ya no le encuentro la gracia a situaciones recurrentes de la comedia de “se abre una puerta-se cierra la otra” ni a los comediantes gesticulantes. Simplemente decepcionante. Al menos es corta.

Y esto es todo. Aunque no me eche de menos nadie, al menos ya puedo volver a respirar. 

10 comentarios a “Me enfado y no respiro” Añade uno

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