
Tienes prisa, abres el navegador y antes de que le dé tiempo al pobre programa a abrirse, ya estás tecleando como un loco la dirección. Das a “Enter” sin mirar y a vuelta de servidor, te aparece una página llena de colorines, publicidades e invitaciones a entrar en no sé que mundo de luz y de color.
Efectivamente, ésa no es la página que estabas buscando. Has accedido a un Dominio typo o Misspelling domain. Se trata de sitios que contienen algún pequeño error de escritura o son muy parecidos al dominio original. Su negocio: o bien vender el dominio por cantidades astronómicas o rentabilizar con publicidad los errores al teclado de millones de personas.
Haciendo pruebas se pueden encontrar miles de estos, como por ejemplo voogle, menaeme, infjobs, o en el mundo de la prensa elpasi, elmuno, larazo o marcaa. Para esta práctica, y por la misma razón, también se utilizan dominios registrados en Camerún (.cm), Colombia (.co) y Omán (.om).
Curioso es el caso de Universal Tube & Rollform, una compañía de tubos radicada en Ohio y cuyo nombre de dominio es www.utube.com. Esta empresa ha demandado a YouTube porque recibía más de dos millones de visitas mensuales debido a este tipo de errores y el coste en ancho de banda les estaba haciendo un roto económico. Pero como dicen que no hay mal que por bien no venga, ahora su portada la adorna con una bonita retahila de anuncios de tonos y polítonos con los que obtienen la friolera de 1.000 dólares diarios. Eso sí, la demanda no la han retirado. Faltaría más…
¿Qué quieres probar suerte personalmente a ver si algún incauto llega hasta tu página? No hay problema. Tienes hasta una aplicación o dos que te generan nombres muy parecidos a los originales y que seguramente podrás registrar. Eso sí los más evidentes y jugosos ya están reservados y funcionando.
Aún siendo legal (o eso creo, que me corrija Paloma si me equivoco), hay muchas y mejores maneras de hacer dinero en internet sin tener que recurrir a utilizar este tipo de estratagemas aprovechando la popularidad ajena.





