A quien le gusten las pelis de peplum, tipo filogay, la música de Gladiator y sus mieses al viento, 300 es su película. Si le añadimos los calzoncillos de latex con muerte asaeteada al estilo “San Sebastián“ del chulazo rey Leónidas y el momento Priscilla del rey Jerjes, ya sólo nos faltaría el cuarto oscuro para completar este anuncio de Dolce & Gabbana hecho película.
Mucha testosterona, mucho efecto digital sobre el fondo azul, mucha tableta de chocolate, y algún que otro intento de emular la taberna de Mos Eisley en el ejército persa, intentan emocionar durante la hora cincuenta que dura la película. Lo malo es que los que hemos celebrado nuestra infancia a base de reposiciones de Ben Hur y La túnica sagrada, tanto calzón corto y muerte heroíca nos pilla un poco resabiados. Las toneladas de sangre y las cámaras lentas a lo Sam Peckinpah ya están muy vistas en las películas de acción y los ataques de ninjas persas dan más risa que susto.
Si aguantáis hasta el final, aguantad un poquito más porque lo mejor para mi gusto son los títulos de crédito.
Donde esté Victor Mature….





3 de Abril de 2007 a las 12:41
Aunque no esté en absoluto de acuerdo con tu crítica, me he reído mucho con la descripción que haces de ella. No te falta razón, pero te has olvidado de lo principal. No es una película de gladiadores al uso. Es una película basada en un cómic que tiene una estética que, te puede gustar o no, es como la que refleja la película. A mi me gustó esa enorme luna llena que aparece en pantalla cuando el prota sube a ver al oráculo, me gustó el mar embravecido hundiendo los barcos, me gustó el muro de piedras grises con brazos humanos, me entusiasmó la primera escena de batalla en la que con los escudos “van echando pá trás” a los “malos”… me divertí, se me hizo muy entretenida, y no le pedí nada más.
Un abrazote, crack!
Pd: la foto de Gabilondo de mi blog la saqué de una de esas portadas que El País está sacando ahora del recuerdo. Abrazos currante!
3 de Abril de 2007 a las 14:34
para mi es un mix entre gladiador y el señor de los anillos
3 de Abril de 2007 a las 18:38
La película está muy bien, desde que la vi no me canso de decir, que quiero un padre espartano para mis hijos y que ni por todos los millones en el mundo me metería a oráculo
.
Saludos ceslestiales
.
4 de Abril de 2007 a las 15:22
Que panzada de reir, tormento.jojojojoj
4 de Abril de 2007 a las 21:16
Víctor, reconozco que no he leído el cómic y a lo mejor por eso me he fijado en el Jerjes “locomía” y no en la luna llena enorme a la que tan bien te refieres. También mi época como Mariliendre me tiene mediatizada y no veo más que espartanos gays marcando paquete en plan “musculoca”
. Esperaba una peli de acción de palomitas y me encontré una peli para seguidores del cómic tirando a mediocrilla, si no te enfadas conmigo. El cine tiene su propio lenguaje y calcar fotograma a fotograma un cómic no tiene que dar como resultado una buena película. Como ves, vengo ya con mucho prejuicio y mucha hora de cine en versión original
.
Matías, ya le gustaría ser tan buena como el Señor de los Anillos, aunque en comparación con esta trilogía hay que agradecerle la brevedad.
Sor Citroen, con lo animales que eran los espartanos con sus criaturas, casi que me los quedo para labores de mantenimiento sin derecho a concepción. Con lo del Oráculo, no puedo estar más de acuerdo.
César, aquí andamos, prestando un servicio público
Por cierto, no me negaréis que el Rey Leónidas del cartel parece el de “Los hombres de Paco”.
8 de Abril de 2007 a las 12:16
La semana en los blogs LXXI…
…