Un plomizo día de finales de enero de 2007. Ocho y media de la tarde en los cuarteles centrales de Microsoft en Praga. Altos ejecutivos locales planifican la campaña de publicidad para el lanzamiento de Vista, su nuevo sistema operativo en todo el país.
Atados todos los cabos, la enorme apisonadora publicitaria de la empresa de Redmond se pone en marcha y dos meses más tarde la ciudad aparece empapelada con carteles explicando las bondades de este sistema operativo y cómo va a cambiar la vida de la gente. Se invierten millones de coronas en esta campaña. No hay parada de autobús o valla publicitaria en la que no aparezca la bandera multicolor del logotipo de Windows.
Ese mismo día en un apartamento a orillas del río Moldava, Jeremiah Palecek, un joven pintor checo, con la ayuda de un portátil y una impresora barata, diseña e imprime unas pegatinas. En una hoja A4 coloca ocho veces el diseño de un “no error” de Windows (como el de la imagen superior).
Basta con salir a la calle y colocar una de estas pegatinas en el centro del cartel para que la publicidad pierda su sentido y consiga el efecto contrario. Ya no te cuento si la iniciativa es masivamente secundada y todos los carteles son hackeados.
Moraleja: siempre es más rentable gastarse el dinero mejorando el producto y teniendo en cuenta al usuario que invirtiéndolo en millones de carteles, anuncios en TV, mochilas de regalo y mercadotecnia barata.
Otra nueva victoria de David sobre Goliat… por lo menos en Praga.






26 de Marzo de 2007 a las 13:08
jajaja que bueno y aún así siguen intentando colarnos la milonga del windows vista. Y lo peor es que al final la harán.
Saludos
26 de Marzo de 2007 a las 15:34
Cosas como esta le dan a una un poco de esperanza. Me encanta el activismo gráfico!
27 de Marzo de 2007 a las 12:26
Por Dios, ¡qué bueno! Voy a ir haciendo unas cuantas pegatinas jejeje