Recupero y retoco una entrada que escribí hace ya más de un año (esos días, no me leía casi ni el Bloglines). Y lo hago porque hoy me ha vuelto a pasar y me ha sentado igual de mal. Y es que hay cosas que llevo muy mal. Por ejemplo, la mala educación.
Decíamos ayer…
M-40 Madrid. 08.15 de la mañana. El atasco de todos los días. En la radio, Francino sigue contando las mismas noticias de todos los días, el mismo sueño de todos los días…
Distraido, miras por el espejo retrovisor y a lo lejos, ves un coche que se te acerca por el arcén a velocidad considerable. Normalmente, se trata de un coche ostentoso (Audi de A4 para arriba, BMW todoterreno o similar). Cuando el arcén está a punto de acabarse, y aprovechando la modorra generalizada, vuelve a meterse de nuevo en el carril del que no debía haber salido y se te pega al culo. Es el único que tiene prisa de todos los que estamos ahí.
Los demás estamos en la carretera para molestarle y no tenemos nada que hacer. Que nosotros también tengamos prisa y debamos ir a trabajar a él (porque la inmensa mayoría suelen ser hombres) no le importa. Él tiene asuntos mucho más importantes que resolver que el comercial de Teléfonica de su lado o la secretaría de dirección de dos coches más allá. Además, cuando te adelanta y tú le miras recriminándoselo, se vuelve con cara de odio y a la mínima te enseña el índice en señal de respeto (sic). Vamos, resumiendo te dice: “Te jodes, te adelanto porque yo lo valgo”.
Lástima de un policía por la zona o unas chinchetas en el arcén… Lo siento, pero esa actitud me saca de mis casillas… En fin, sólo quería desahogarme… otra vez.






1 de Marzo de 2007 a las 10:55
Aproximadamente a la altura de la salida de Arturo Soria (dirección norte) suelen hacer frecuentemente este tipo de maniobras y, de vez en cuando, (por desgracia muy de vez en cuando…) se suelen poner motoristas de la poli en el arcen para multar a esta gentuza. Cuando ocurre me dan ganas de aplaudir o hacerles la ola pero si suelto las manos del manillar lo mismo me caigo
1 de Marzo de 2007 a las 11:32
Te comprendo perfectamente, Chiqui. A mí me sacan de quicio los que yendo yo por autovía a 120 Km/h (es decir, el máximo) vienen echándome las luces y totalmente pegado para que me aparte (si él va a más velocidad que yo, que voy al máximo, entonces es ILEGAL)
Y tienes razón, casi siempre son coches de gama alta. ¿Es el dinero el que da la gilipollez? ¿O es la gilipollez la que da dinero? Nunca lo sabré.
1 de Marzo de 2007 a las 13:10
Muy a estilo de Fran Luis de Leon, me gusta me gusta. Con respecto a la entrada, opino tal como Quatermain, todavía me paso antes de ayer, el típico soplamocos dandote las largas y
a un palmo de la matrícula, simplemnte los odio.
Pero ya sabeís, también hay gente que muere en las carreteras.
2 de Marzo de 2007 a las 9:55
A mi me pone de muy mala leche también. A veces me tomo un ratito para duplicar la distancia con el que tengo delante, para guardar la mía y la del cagaprisas de atrás. Les pone un poquito atacados la estrategia. Por cierto, para atasco monumental el que había ayer en la M-45… de antología.