Ésto es lo que tiene una bitácora. Es participativa. Si se permiten comentarios a las anotaciones (punto esencial en este tipo de plataformas), alguna de estas opiniones puede no ser del gusto del autor.
¿Y cómo se evita esto? Fácil. Te cargas los que no te gusten y sólo permites comentar a aquellas que sabes que no van a discrepar con tus tesis. Luis del Pino, en su anotación Restructuración del blog, lo dice bien clarito:
En lo sucesivo, el blog seguirá siendo de acceso libre y universal para lectura, pero la escritura de mensajes estará reservada a aquellas personas que expresamente autorice el propietario del blog.
Pues eso, ya lo sabes, si no te gustan los comentarios de tu blog, reestructúralo.
Vía | Escolar.net






31 de Octubre de 2006 a las 13:57
El gran pepino ha hablado, bendito sea.
31 de Octubre de 2006 a las 14:22
Celebro, vive Dios, esta libertad desmesurada.
31 de Octubre de 2006 a las 15:41
¡Qué fuerte! Viva la libertad “reestructurada” de expresión.
Hay que reconocerle al menos una cosa al fulano: es sincero; otros puede que anden censurando (moderando) comentarios sin reconocerlo, pero éste al menos dice claramente: “aquí solo escribe quien me salga a mí de los mismísimos, o sea, mi amigos y/o los que piensan como yo”.
Por lo demás, francamente lamentable. Qué triste.
31 de Octubre de 2006 a las 19:45
Haré un poco de abogado del diablo, pero a veces no hay más remedio que tomar medidas drásticas para evitar los trolls que solo vienen a ensuciar el blog y no dejar participar a quien realmente quiere hacerlo.