Ésto es lo que tiene una bitácora. Es participativa. Si se permiten comentarios a las anotaciones (punto esencial en este tipo de plataformas), alguna de estas opiniones puede no ser del gusto del autor.
¿Y cómo se evita esto? Fácil. Te cargas los que no te gusten y sólo permites comentar a aquellas que sabes que no van a discrepar con tus tesis. Luis del Pino, en su anotación Restructuración del blog, lo dice bien clarito:
En lo sucesivo, el blog seguirá siendo de acceso libre y universal para lectura, pero la escritura de mensajes estará reservada a aquellas personas que expresamente autorice el propietario del blog.
Pues eso, ya lo sabes, si no te gustan los comentarios de tu blog, reestructúralo.
Vía | Escolar.net





