La verdad es que hay que echarle muchas ganas para irse de vacaciones a Australia y albergarse en una cárcel… o viajar hasta Brasil para alojarte en un autobús donde además de desplazarte, duermas, te duches…
Aunque por el contrario, sí que pinta interesante poder dormir en un idílico faro de Oregón en medio de ninguna parte o darte un masaje en un spa sumergido en plenas islas Maldivas.
Pues bien, para poder elegir ésta clase de sitios u otros diferentes donde dormir mientras estamos de viaje, se puede recurrir a Unusual Hotels of the World, una web que recopila toda clase de alojamientos que se salen fuera de los clásicos hoteles tradicionales.
Hay de todos los tipos: en desiertos, en árboles, en antiguas catedrales, islas privadas… localizados en los cinco continentes y de todo tipo de precios, aunque la mayoría baratos, lo que se dice baratos, no son.
España aporta dos: unas cuevas reformadas en Guadix y un hotel situado en el Tibidabo con unas impresionantes vistas de Barcelona.





