José Miguel Larraya, será el nuevo Defensor del Lector de El País en sustitución de Sebastián Serrano.
El nombramiento tendrá una duración de un año, prorrogable por el mismo período y hasta un máximo de cuatro años consecutivos.
Ya realizó esta tarea hace tiempo, siendo el tercer Defensor del Lector que tuvo este periódico. La lista completa de Defensores del Lector o Ombudsman es la siguiente:
- Ismael López Muñoz, 1985
- Jesús de la Serna, 1987
- José Miguel Larraya, 1989
- Jesús de la Serna, 1991
- Soledad Gallego-Díaz, 1993
- Juan Arias, 1995
- Francisco Gor, 1996
- Camilo Valdecantos, 1999
- Malén Aznarez, 2003
- Sebastián Serrano, 2005
- José Miguel Larraya, 2006
Web | El País
Tremenda jartá de reir se pegan los chinos cuando ven a los occidentales intentando beber el té en la taza de la foto. Las hojas de té van dentro, sueltas y sin filtro, con lo que tragas tanto líquido como sólido. He visto a gente echando el té en la tapadera o en el platillo y beber desde ahí, sorber los posos y ponerse perdidos en el intento.
Así que para evitarse ridículos privados, ésos que uno no cuenta a la vuelta, lo que procede es leer esta bitácora si no se tiene al lado una mesa de japoneses tirándose el té encima.
Era en la Casa de Té en Medio del Lago y había pedido un Osmanthus Oolong, una especialidad muy difícil de encontrar en España. En China, el juego de té depende del tipo de té y de la cantidad. Me trajeron una taza como la de la foto. Ya me había enfrentado a una de ellas en Japón (en una casa de té china, por supuesto) usada como tetera. Pero aquí no había más que esta taza y me faltaban piezas. Mire a mi alrededor desesperada pensando como puñetas iba a beberme aquello sin una taza donde colar el té y ahí estaba una de las camareras enseñando a los japoneses a usarla.
Paso a traducir las instrucciones de uso. No separéis las tres piezas, cada una cumple su función: el plato para no quemarte la mano, la taza para beber de ella y la tapa para retirar los posos. Aprendido esto, se coge el conjunto por la base del plato con en la mano izquierda (o la derecha los zurdos) mientras que con la otra se desliza unos milímetros la tapa hacia atrás. Sujetando así el conjunto, beba con normalidad.