Eliminador de tatuajes
Vía | Mitriplew
Cubitos de hielo Lego
Vía | Informática para no especialistas
Detector de orientación sexual
Vía | Gizmodo (en inglés)
Kit de ADN
Vía | El Singular
Islas en la sopa
Vía | Compradicción
Cámara de fotos ciega
Vía | Xataka
Cargador “diferente” para iPod Nano
Vía | Gizmótika
Bolso de disquetes
Vía | Fosfor gadgets (en inglés)
Almohada sushi
Vía | ComerJaponés.com
Spray antimultas para las matrículas
Vía | Coolest gadgets (en inglés)
Archivos de Septiembre de 2006
José Miguel Larraya, será el nuevo Defensor del Lector de El País en sustitución de Sebastián Serrano.
El nombramiento tendrá una duración de un año, prorrogable por el mismo período y hasta un máximo de cuatro años consecutivos.
Ya realizó esta tarea hace tiempo, siendo el tercer Defensor del Lector que tuvo este periódico. La lista completa de Defensores del Lector o Ombudsman es la siguiente:
- Ismael López Muñoz, 1985
- Jesús de la Serna, 1987
- José Miguel Larraya, 1989
- Jesús de la Serna, 1991
- Soledad Gallego-Díaz, 1993
- Juan Arias, 1995
- Francisco Gor, 1996
- Camilo Valdecantos, 1999
- Malén Aznarez, 2003
- Sebastián Serrano, 2005
- José Miguel Larraya, 2006
Web | El País
Tremenda jartá de reir se pegan los chinos cuando ven a los occidentales intentando beber el té en la taza de la foto. Las hojas de té van dentro, sueltas y sin filtro, con lo que tragas tanto líquido como sólido. He visto a gente echando el té en la tapadera o en el platillo y beber desde ahí, sorber los posos y ponerse perdidos en el intento.
Así que para evitarse ridículos privados, ésos que uno no cuenta a la vuelta, lo que procede es leer esta bitácora si no se tiene al lado una mesa de japoneses tirándose el té encima.
Era en la Casa de Té en Medio del Lago y había pedido un Osmanthus Oolong, una especialidad muy difícil de encontrar en España. En China, el juego de té depende del tipo de té y de la cantidad. Me trajeron una taza como la de la foto. Ya me había enfrentado a una de ellas en Japón (en una casa de té china, por supuesto) usada como tetera. Pero aquí no había más que esta taza y me faltaban piezas. Mire a mi alrededor desesperada pensando como puñetas iba a beberme aquello sin una taza donde colar el té y ahí estaba una de las camareras enseñando a los japoneses a usarla.
Paso a traducir las instrucciones de uso. No separéis las tres piezas, cada una cumple su función: el plato para no quemarte la mano, la taza para beber de ella y la tapa para retirar los posos. Aprendido esto, se coge el conjunto por la base del plato con en la mano izquierda (o la derecha los zurdos) mientras que con la otra se desliza unos milímetros la tapa hacia atrás. Sujetando así el conjunto, beba con normalidad.
Eso lo que propone Internet Archive, porque echar la vista atrás diez años en esto de Internet es remontarse a la prehistoria. WaybackMachine, que así es como se llama, dice tener almacenadas más de 55 billones (con b) de páginas web dentro de sus servidores.
Desde esta web, el visitante puede consultar las versiones archivadas de una web concreta a partir de 1996. Basta con escribir la dirección y seleccionar un rango de fechas (o todas). Hecho esto, aparece una página donde muestra, ordenadas cronólogicamente, todas las versiones que hasta la fecha hayan guardado de ese site concreto. Basta con pulsar sobre la fecha deseada y se mostrará la página tal como era por aquella época.
Sólo indexa páginas que sean públicas. Páginas que pidan contrseña para acceder, seguras, o a las que se llegue mediante un formulario o similar no están presentes en esta “web-oteca”.
Los servidores de este servicio contienen, siempre según sus creadores, casi dos petabytes de datos y actualmente está creciendo a un ritmo mensual de 20 terabytes. La mayoría de esta información está almacenada en cientos de servidores x86. Estos ordenadores funcionan con Linux, tienen 512Mb de memoria y pueden manejar cerca de un Terabyte de datos.
Cuando haya problemas para conectarse a este servicio, que son más veces de las que serían deseables, se puede usar un mirror.
La imagen de esta anotación corresponde a la edición digital de El Pais de fecha 20 de noviembre de 1996. Tan solo tenía 231 días de vida. Aquí se puede ver con más detalle.
En China se fabrica todo: los productos originales, las burdas copias y las copias originales (aquellas en la que es casi imposible distinguir el original de la copia). Ir al Mercado de la Seda en Beijing o al recién inaugurado New Xiangyang Market en Shanghai es encontrarte con miles y miles de copias originales de las más prestigiosas marcas, que con un poco de regateo, se pueden comprar por un precio irrisorio.
Cualquiera se podría imaginar estos mercados en zonas lúgubres, oscuras y lo más apartadas de la ciudad posible para evitar molestas inspecciones o visitas de la policía. Nada más lejos de la realidad. En la capital, ocupa un inmenso edificio de siete plantas (muy parecido a un Corte Inglés) a poca distancia de la Plaza de Tiananmen, mientras que en Shanghai, está situado en los bajos del Museo de Ciencia y Tecnología, junto a la entrada de una de las paradas de metro más transitadas de la ciudad.
De películas o comentarios de amigos, imaginamos estos puestos hechos de palos y cubiertos con mantas y trapos formando el techo. Toda la mercancía tirada por el suelo y la suciedad es una constante… Error nuevamente. Como si de una boutique parisina se tratara, todo el género está perfectamente colocado, el local está irreprochablemente limpio y las dependientas (todas mujeres) hablan, según la procedencia del visitante, chino, inglés, español, francés…
Las marcas allí presentes son las de siempre: Hermes, Armani, Nike, Adidas, Puma, Lacoste, Polo, Custo, Bvlgari, Rolex… en todos los modelos imaginables e incluso disponen de algunos diseños originales realizados por ellos mismos.
Una vez metidos en harina, el regateo es un arte que ellos desarrollan a la perfección. Cualquier producto por el que pidas precio es, de salida, más caro incluso que comprado en la tienda de la firma correspondiente en Europa. Con tiempo, una sonrisa y sin perder nunca la paciencia se puede llegar en la mayoría de ocasiones a un precio el 90% más barato de lo que pedían al principio. La forma de comunicarse es sencilla: una calculadora hace las veces de traductor oficial.
Todo consiste en encontrar ese término medio en el que ni tú te aprovechas del poder de los yuanes ni ellos te convierten en el pardillo del mes.
La imagen de esta anotación es una tarjeta típica de las que te dan en cada puesto. En ella, viene la dirección, a lo que se dedican (en este caso ropa, con dedicación especial a Custo) y su situación dentro del “centro comercial”. En la parte trasera, hay una serie de indicaciones (en caracteres chinos) para que se la entreguemos al taxista por si volvemos de nuevo.
Por cierto, si se tiene intención de ir, no hace falta llevarse una maleta extra. Allí las tienen de todas formas y colores…
Si no queréis que mi Sensei que todo lo ve, os corte todo lo que os cuelgue, no traduzcáis Ikebana por “arreglo floral japonés”. Esto, como el rock & roll, es un modo de vida. Es un camino de perfeccionamiento personal basado en el aguante de la disciplina japonesa que acompaña cualquier actividad en ese país: se aprende por mímesis y observación.
Un buen ikebanaka (aquél que practica el Ikebana; como del judo, judoka) no pregunta nunca, se sienta horas y horas frente a su centro tras la corrección de la Sensei, tratando de comprender por qué las ramas estaban mal colocadas y la flor demasiado baja. Cualquier intento de que se te dé una explicación, recibirá una mirada acerada cargada de japonés desprecio.
Sólo se recibe una explicación por cada estilo que se aprende: la inicial. Si eres lento o simplemente estás acostumbrado a la tradición oral, vas listo. La única opción viable si quieres ser japonesa y española al mismo tiempo es hacerte con una buena biblioteca en la materia. Así, te evitas hacer durante años centros que parezcan parabólicas y unas cuantas horas de sentada observación.
Me gustaría que pudieráis observar desde esta bitácora y en directo como es el choque de culturas en una clase de Ikebana. Algún día os contaré como se desarrolla la cosa. Es digno de verse.
Por cierto, en el Kado se entra en la escuela como una inclusera total: según te perfeccionas te vas ganando primero el nombre, y después el apellido, que evoluciona con los títulos que vas atesorando. Como los cinturones en el judo. Servidora es ayudante maestra, lo que me ha dado derecho a un nombre floral y un par de apellidos filosóficos. En concreto estos: Shoshisai (apellido) Ikkoh (nombre).
En la foto, un “Shinsoka” de Ikkoh, modelo veraniego.

La inolvidable canción de Frank Sinatra ya no es tan solo una metáfora. Ya hay quien te lleva casi, casi a la luna. Por lo menos, al espacio. Además, se puede contratar desde España. La agencia de viajes online Destinia oferta viajes al espacio. Todavía no se puede contratar por Internet, pero ya lo ofrece en su catálogo.
Ser un turista espacial ya no es una quimera. Por el módico precio de 78 millones de euros se puede ser uno de los tripulantes de la primera de una serie de misiones que compondrán el programa Deep Space Expeditions (DSE). Con piloto ruso, se viaja a bordo de la Soyuz. La salida está prevista para 2008. Si te interesa, date prisa en reservar. Sólo hay disponibles dos plazas.
En el caso de que ese mes se ande algo justo de dinero y no se pueda hacer el tour anterior, siempre se puede elegir otros más económicos pero no por ello menos interesantes.
Por ejemplo, se puede pasar una semanita en la Estación Espacial Internacional que gira en torno a la Tierra. Este paquete incluye además un programa de entrenamiento intensivo de seis meses de duración. Y sólo por 15 millones y medio de euros. Vamos, lo que te gastas en un mes estando en casa.
Los precios van descendiendo a medida que la Luna se aleja, hasta llegar al viaje más económico que es en un avión estadounidense donde se siente la gravedad cero por solo medio milloncejo de las antiguas pesetas.
Vamos, que quien no va a la Luna es porque no quiere…
Agencia de viajes | Destinia
Organiza | Space Adventures
PD: Volviendo a la tierra pero con aparatos voladores de por medio, las compañías aéreas Iberia y Vueling han dado un paso al frente en cuanto a transparencia informativa se refiere. En las tarifas que ofrecen para todos sus vuelos ya van incluidas las tasas, los recargos de combustible y los cargos de emisión. A ver si las demás toman nota y cunde el ejemplo. Evitaremos sorpresas innecesarias.
Anillo alarma
Vía | 86400
Para comer con las manos
Vía | El pito doble
Pilas USB
Vía | Engadget Spanish
Papelera con sensor de apertura
Vía | Coolest gadgets (en inglés)
Protege-inodoro
Vía | BajoCoste.com
Kit de disección de ranas
Vía | PJorge.com
Cinturón de seguridad con airbags
Vía | Lil Yera
Reloj salpicadero
Vía | Estratega ( )
Lámpara solar
Vía | Blog de Blumex
Cámara de fotos de 160 megapíxeles
Vía | Xataca
Con lo corta que es esta vida y la gente empeñándose en hacerla todavía más…
YouTube se está poblando de vídeos de una categoría llamada “timelapse”. Se trata de filmaciones a mucha, muchísima más velocidad de la normal. Así por ejemplo, las 24 horas del día se pueden resumir en escasamente un par de minutos. Los hay de todo tipo. Viajes, dibujos, vida en ciudades, paisajes, muchos paisajes y las personales. Éstas últimas están causando furor. Juzgad vosotros mismos…
Esta mujer resumió sus nueves meses de embarazo en poco más de 20 segundos…
Algunos ejemplos más…
Tres años de la vida de una chica en tres minutos.
Una foto cada día durante seis años en menos de cinco minutos.
Otros motivos
Boston-París en cinco minutos. (pulsar sobre “Movie”)
De Londres a Brighton en tren en dos minutos.
Dibujando.
24 horas en Bruselas.
Construcción de un Airbus 340.
11 de septiembre.
Actualización: Ocho años en minuto y medio.




