
Aunque la llegada del Airbus A380 le desbancará del trono de avión comercial más grande del mundo, el Boeing 747 lleva durante casi 40 años siendo el rey de los cielos.
Aunque es muy habitual en aeropuertos y películas, casi desconocemos todo lo referente a sus tripas. Aquí van algunos datos del aparato volador más imponente construido.
Un 747 está compuesto de seis millones de piezas y contiene 274 kilómetros de cableado y ocho de tubos. En la construcción de cada uno de ellos se utilizan más de 66 toneladas de aluminio de alta resistencia. Mide 19 metros y medio y cuenta para cuando no está volando con 18 ruedas. Las alas de este monstruo pesan 43.000 kilos y ocupan una superficie de 525 metros cuadrados.
Su velocidad a la hora de despegar es de 290 km/k. y vuela a una velocidad de crucero de 910 km/h. Cuando tiene que aterrizar, lo hace a unos 260 km/h. El cuadro de mandos de la cabina dispone de 365 luces, indicadores e interruptores
En su depósito de combustible caben 240.370 litros de combustible y consume de promedio en un vuelo comercial casi 12 litros por kilómetro. También lleva otros 12.500 litros en el estabilizador de cola, por si acaso.
Si se suman las horas de vuelo de todos los 747 que han operado, sumarían 56.000 millones de kilómetros, algo así como ir y volver a la luna más de 145.000 veces. Dentro de ellos, han viajado 3.500 millones de pasajeros. Si cada persona hubiera volado sólo una vez, la mitad de la población mundial se habría montado en este avión.
Ah, por cierto, si alguien está interesado en comprar uno, los precios oscilan entre los 216 y los 283 millones y medio de dólares. Para más información, consulta las tarifas.




