Tengo que reconocerlo. Cada vez que voy a un hotel, me suelo llevar de recuerdo el “No molestar” que hay en la puerta de la habitación. Está mal, pero no puedo evitarlo. Ejercen sobre mí una atracción irresistible, y lo curioso es que no sé porqué, ya que algunos de ellos son realmente horribles. Supongo que lo hago para recordar sitios, lugares, aunque también acepto los de los familiares, amigos…
El problema es que de un tiempo a esta parte, los tradicionales carteles están siendo sustituidos por ingenios electrónicos que con tan solo dar a un botón se comunica el estado en el que se encuentra la habitación, y claro conseguir nuevos “No molestar” está cada vez más difícil. Supongo que es debido a que hay más gente como yo…
He buscado personas a lo largo de estos años que compartieran mi misma afición, pero sólo he podido encontrar a una. Personaje de actualidad, no es otro que el político de Esquerra Republicana, Carod Rovira. No me imaginaba ni por asomo que tuviera algo en común con ese señor. Cosas de la vida…






14 de Febrero de 2006 a las 18:59
Pero… ¿qué hacías tú en Georgetown compañero? ¿No es esa la famosa ciudad donde está la famosa universidad en la que nuestro famoso ex-presidente da sus entretenidos discursitos?
10 de Octubre de 2008 a las 9:56
[...] de las primeras entradas de esta bitácora trataba sobre mi adicción a coleccionar el “no molestar” que cuelga [...]